Un exfuncionario de la Alcaldía de Panamá, que se manifestaba en el edificio Hatillo para reclamar sus prestaciones, permanece recluido en la Unidad de Cuidados Intensivos del Hospital Santo Tomás, debido a una lesión cerebral con hemorragia profunda originada por un fuerte golpe en la cabeza durante una protesta que terminó en enfrentamientos con la Policía Municipal.
El hombre tuvo que ser sometido a una intervención quirúrgica de urgencia y aunque el equipo médico tratante la calificó como “exitosa”, confirmaron que el estado de salud del paciente es delicado y se mantiene bajo evaluación.
Ante la gravedad del cuadro de salud, el abogado de los familiares, Valentín Jaén, señaló en TVN que la familia decidió interponer una denuncia formal penal ante el Ministerio Público.
Explicó que las querellas irán dirigidas en contra del alcalde de Panamá, Mayer Mizrachi; el director de la Policía Municipal y cualquier otra persona que resulte penalmente responsable por la gravedad de las lesiones infligidas durante el operativo de contención.
La dirección de la comuna capitalina expresó su rechazo categórico a la violencia y prestó respaldo legal preliminar a los inspectores de orden público adscritos a la entidad.
A través de un comunicado, la Alcaldía de Panamá manifestó su “respaldo a los funcionarios municipales que, en cumplimiento de sus responsabilidades fueron objeto de agresiones durante estos hechos y adoptará las acciones que corresponden para proteger su integridad y garantizar el normal funcionamiento de las instalaciones municipales”.
El origen de las protestas y el descargo oficial
El violento desenlace se desató en las inmediaciones del Edificio Hatillo, sede central de la Alcaldía de Panamá, este lunes, cuando un grupo de exfuncionarios reclamaba la cancelación de la prima de antigüedad, una deuda acumulada institucionalmente desde el año 2014.
El Municipio de Panamá explicó a través del comunicado, que la tensión se disparó cuando los protestantes bloquearon las entradas, restringiendo la movilidad de contribuyentes y trabajadores.
Agentes de la Policía Municipal intervinieron bajo el argumento de recobrar la fluidez de las instalaciones, un proceso que incluyó disturbios físicos mutuos.
El saldo final arrojó tres manifestantes detenidos y puestos bajo las órdenes de las fiscalías pertinentes.
La Alcaldía de Panamá argumentó que ejecuta rigurosamente un cronograma progresivo de pagos desde el pasado mes de mayo.
En el desglose financiero, la institución alega haber desembolsado más de $1.2 millones únicamente en el primer semestre del año en curso, condicionando los depósitos individuales a la auditoría técnica de cada expediente de los excolaboradores.





