El juicio del caso Odebrecht sigue su curso este viernes 6 de febrero, con testigos que intentan justificar la legalidad de las transferencias realizadas, pese a que desde 2016 la constructora brasileña admitió que esos pagos son en realidad sobornos a cambio de contratos con el Estado panameño.
Estos testimonios fueron solicitados por los acusados Ricardo Martinelli, Carlos Duboy y Rodrigo Díaz.
Duboy estaba presente personalmente en la sala. Martinelli siguió el desarrollo del juicio por Zoom.
A continuación, se presenta una cronología de los testimonios más relevantes durante la jornada que inició este viernes 6 de febrero, a las 8:30 a.m., en la sala que preside la juez Baloisa Marquínez.
Erasmo Moreno, un testigo requerido por Basilio González, abogado del exministro de Vivienda, Carlos Duboy, fue el primero. En realidad, empezó a declarar el día antes, pero como no terminó, continuó este viernes.
Moreno confirmó que Strategic Management Group sí recibió fondos de sociedad controladas por Odebrecht, aunque supuestamente desconocía que su procedencia ilícita.
El testigo examinó el informe de la investigación realizada en Estados Unidos, que es una de las pruebas que la Fiscalía Especial Anticorrupción incorporó al expediente.
El 21 de diciembre de 2016, el Departamento de Justicia de Estados Unidos anunció que había acordado una multa con Odebrecht, por las coimas que pagó la constructora en 12 países (incluyendo Panamá), entre los años 2010 y 2014, y que circularon por el sistema financiero estadounidense. Al respecto, Moreno recalcó que Strategic recibió fondos de Odebrecht en 2008 y 2009, antes del periodo aducido en la investigación.
También hizo referencia a una declaración de André Campo Rabello, antiguo intendente de la constructora en Panamá, quien aseguró que Duboy no recibió fondos de Odebrecht.
El segundo testigo en subir al estrado fue el perito Eluro Castillo, experto en banca y finanzas, presentado por Pedro Meilán, abogado de Rodrigo Díaz. Castillo explicó que elaboró un informe sobre el blanqueo de capitales relacionado con Mundial de Valores entre los años 2007 y 2008, cuando Díaz estaba al frente de la misma.
Mundial de Valores recibió fondos de Klienfield Services, una sociedad fachada utilizada por la Oficina de Operaciones Estructuradas de Odebrecht para blanquear los pagos ilegales.
El perito indicó que Mundial de Valores era una casa de valores que realizaba inversiones a solicitud de terceros y que debía contar con un oficial de cumplimiento para investigar a los clientes cuyo perfil transaccional no fuera adecuado. Señaló que se detectaron transacciones de empresas afiliadas a Odebrecht que ingresaron a Mundial de Valores y, a través de cinco transacciones, fueron enviadas a la cuenta de inversión de Inversora Villa Loly, por un monto total de $1.3 millones, entre 2007 y 2008. También se registró una transacción de 545 mil dólares a la sociedad Logaro, S.A.
Inversora Villa Loly y Logaro eran controladas por Díaz.
El perito citó la declaración de Rabello, quien informó que Hugo Torrijos Richa (ya fallecido), a quien identificó como socio de Díaz, era la persona encargada de decidir qué cuentas debían recibir los fondos que Odebrecht desembolsaba a Mundial de Valores.
Castillo añadió que Díaz era ejecutivo de varias empresas, entre ellas Río Fuentes, dedicada al arrendamiento de equipos, que manejaba en sociedad con Torrijos.
El perito insistió que Torrijos actuó como intermediario entre Odebrecht y Klienfield Services para la transferencia de los fondos, los cuales luego fueron entregados a Díaz para saldar deudas que tenía con Río Fuentes.
A continuación, declaró Tatiana Cherigo, contadora de profesión, quien fue citada por la defensa del expresidente Ricardo Martinelli. Cherigo elaboró un informe pericial sobre las actividades de Importadora Ricamar entre 2007 y 2009. Este informe involucró transacciones entre Caribbean Holding, Importadora Ricamar y el partido Cambio Democrático (CD).
Cherigo relató que Importadora Ricamar tenía cuentas por cobrar con CD, derivadas de la campaña electoral de los años 2007, 2008 y 2009, las cuales consistían básicamente en una relación comercial. Detalló que ambas partes establecieron un acuerdo y tenían cuentas relacionadas con las donaciones realizadas por Caribbean Holding. Señaló que CD debía $2.8 millones a Importadora Ricamar, de los cuales Caribbean Holding pagó $2.6 millones.
Caribbean Holding es una sociedad controlada por Aaron Mizrachi, cuñado de Martinelli. Mizrachi fue excluido del juicio, gracias a un fallo del Primer Tribunal Superior de Justicia, que en septiembre pasado anuló los cargos en su contra. La fiscalía apeló esa decisión.

También mencionó que se giraron cheques a agencias publicitarias y medios de comunicación en concepto de publicidad para la campaña de CD. A su vez, relató que los pagos por publicidad fueron reportados al Tribunal Electoral mediante un informe detallado con las facturas correspondientes.
La testigo explicó que la información comercial utilizada en su análisis se la proporcionó Marcelino Vásquez, contador de Importadora Ricamar. Aseguró no haber encontrado actuaciones sospechosas relacionadas con las transacciones con CD:
La fiscalía interrogó a la testigo sobre los saldos y transacciones con compañías relacionadas entre 2008 y 2009. Cherigo reconoció que Martinelli firmó tanto por Importadora Ricamar como por CD el convenio para el pago de las cuentas relacionadas con las actividades políticas. También indicó que no tuvo acceso a todos los estados financieros de Importadora Ricamar.

