Este jueves 5 de febrero continúa el juicio del caso Odebrecht, el mayor escándalo de blanqueo de capitales en el país, tras una jornada en la que exfuncionarios de la Banca Privada de Andorra (BPA) confirmaron que esa entidad prestó servicios financieros para gestionar y ocultar pagos de sobornos a políticos y testaferros en varios países, incluido Panamá.
Durante la jornada del martes 4 de febrero, declararon vía telemática desde Madrid los españoles Juan Cejudo Peña y Santiago de Roselló, antiguos ejecutivos de BPA. Cejudo explicó el rol de BPA Serveis, una filial que ofrecía estructuras societarias y la compra de sociedades offshore en distintas jurisdicciones —entre ellas Panamá— para manejar fondos y ocultar la identidad de los beneficiarios finales, con apoyo de firmas locales como Alcogal y Arifa.
Ambos testigos señalaron que Odebrecht no era cliente directo del banco, pero sí lo eran sus directivos, quienes solicitaban canalizar pagos en distintas jurisdicciones por razones fiscales. También se abordó la intervención de BPA tras una nota del Departamento del Tesoro de Estados Unidos en 2015 por presunto blanqueo de capitales, lo que derivó en la intervención y posterior liquidación de su filial en Panamá.
La jornada incluyó además los testimonios de Edgar Rubio Yates y de la banquera jubilada Lía Margarita Lasso de Chiari, solicitados por la defensa del exministro Demetrio Jimmy Papadimitriu, quienes explicaron el manejo de negocios familiares y relaciones bancarias.


