Se trata de Betzaida Quintero, exfuncionaria del Consejo de Seguridad Nacional (CSN) entre 2009-2015, fue el primer testigo que presentó la defensa de Ricardo Martinelli, en el juicio que se le sigue al expresidente por la presunta comisión de los delitos de interceptación de telecomunicaciones y seguimiento, persecución y vigilancia sin autorización judicial.
En su testimonio, Quintero declaró que Rolando López, exsecretario del CSN, y Jacinto Gómez, exsubdirector de la Policía Nacional, manipularon, presionaron y extorsionaron al personal del consejo.
Mencionó que a ella la torturaron, metiéndola en un edificio sola sin hacer nada, y que torturaron psicológicamente a sus compañeros de trabajo.
Su declaración fue refutada por la Delincuencia Organizada y el abogado de los querellantes Balbina Herrera y Mitchell Doens.
Qué dice la declaración
El abogado querellante Carlos Herrera Delegado indicó que la testigo de la defensa legal se contradice, ya que en su declaración original en la Fiscalía contra la Delincuencia Organizada, contó que en la planta alta del edificio 150 del CSN, en Ancón, sólo tenían acceso los entonces agentes de inteligencia Ronny Rodríguez, William Pittí e Ismael Pittí. Los dos primeros están prófugos.
Herrera Delegado recordó que Quintero dijo en su momento que no sabía qué uso le daban a los equipos del edificio 150, porque toda la información era manejada únicamente por los tres agentes antes mencionados.
También en la declaración señaló que el resto de los funcionarios no podían ingresar a esas oficinas sin previa autorización del agente Rodríguez, que entonces era subdirector del CSN. A Rodríguez había que llamarlo incluso para ingresar al edificio a hacer tareas sencillas, como la limpieza de la oficina.
Según su declaración original, a todo el personal del Departamento de Inteligencia del edificio 150 se le quitó las tarjetas de acceso a ese local, por órdenes del entonces presidente Martinelli.
En el juicio
Herrera Delegado indicó que Quintero declaró ante las juezas que Ronny Rodríguez y William Pittí impartían órdenes a Julio Graell y Jaime Agrazal, para realizar tareas de vigilancia y seguimiento, y que dichas órdenes no eran de conocimiento de más nadie.
Recordó que Graell compareció a este juicio y reveló la magnitud de las órdenes de Rodríguez y que los objetivos entonces eran Herrera, Doens y Mauro Zúliga.,
Ni uno de estos seguimientos tenía autorización judicial, como ya certificó la Corte Suprema de Justicia.
La fiscalía
El fiscal superior Ricardo González se refirió a Quintero como una testigo que tiene cero credibilidad y cayó en constantes contradicciones.
#Entrevista 📹 | En el contrainterrogatorio del Ministerio Público a testigo de la defensa, se contradijo en sus respuestas. El Fiscal Superior, Ricardo González, explica lo ocurrido hoy en el Juicio Oral por el caso 'Pinchazos Telefónicos'. 👇 pic.twitter.com/f9WCkde5mI
— Ministerio Público (@PGN_PANAMA) October 26, 2021
González añadió que en dos ocasiones, ante el Tribunal de Juicio, Quintero reconoció que efectivamente dio la orden de retirar las llaves magnéticas que servían para ingresar al edificio 150 (planta alta), donde operaba el grupo de espionaje del CSN.
“Eso es lo relevante y eso es lo que rescatamos de ese testimonio el día de hoy, que para nada aporta, no sé cuál es la teoría del caso de la defensa porque todavía no entiendo hacia donde va la defensa”, concluyó el fiscal.
El juicio oral se reanudará el miércoles 27 de octubre a las 9:30 de la mañana con la presentación de pruebas de la defensa legal.

