Era una cadena con tres eslabones: producción, almacenamiento y distribución de drogas sintéticas repartida en tres distritos de Panamá Oeste. La Policía Nacional y el Ministerio Público desmantelaron una red que sostenía ese esquema después de 10 allanamientos simultáneos. Doce personas quedaron detenidas.
La llamaron Operación Síntesis. El grupo, integrado por ciudadanos panameños y colombianos, de acuerdo con un comunicado de prensa divulgado por las autoridades, fabricaba y distribuía metanfetamina, tusi, éxtasis y gomitas y dulces elaborados con THC, el componente psicoactivo del cannabis.

Los operativos abarcaron localidades en Chame, La Chorrera y Arraiján, que funcionaban como base de operaciones para producir, guardar y vender.
Entre las sustancias incautadas aparece el tusi, la llamada “cocaína rosada” que ganó terreno en la escena nocturna latinoamericana y que los especialistas ubican entre las drogas sintéticas de mayor riesgo del mercado.
Su composición varía según quien la fabrique, se presenta en polvo rosado por la adición de colorantes, y técnicamente corresponde a una feniletilamina alucinógena. Quienes la consumen pueden enfrentar alucinaciones vívidas, delirio paranoide y episodios de persecución aguda.

Los dulces con THC, camuflados en presentaciones que imitan golosinas, circulan en mercados de toda la región y llegan a consumidores que a veces no saben lo que ingieren.
Jaime Fernández, director de la Policía Nacional, calificó el operativo como significativo y destacó que se sacaron del mercado productos que consideró ‘extremadamente dañinos’.
También aseguró que el mercado de las drogas en Panamá ‘está controlado’. Para las autoridades, desarticular lo que llaman ‘cocinas’, los laboratorios clandestinos donde se fabrican estas sustancias, resulta prioritario, porque corta el problema desde la producción.
El ministro de Seguridad Pública, Frank Ábrego, advirtió recientemente que Panamá enfrenta una amenaza creciente como país de tránsito estratégico, donde el desvío de precursores químicos para drogas sintéticas exige respuestas inmediatas.

Expertos reunidos en Panamá en 2025 analizaron cómo la sofisticación del crimen organizado, con laboratorios clandestinos y redes transnacionales, ha superado la capacidad de respuesta de las autoridades en varios países de la región.
Durante 2025, Panamá decomisó 129 toneladas de drogas y 47.8 toneladas de precursores químicos. En lo que va de 2026, las incautaciones ya superan las 34 toneladas.
Las incautaciones de estimulantes de tipo anfetamínico, como la metanfetamina, alcanzaron máximos históricos en 2023 y representaron casi la mitad de todas las incautaciones mundiales de drogas sintéticas, según la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito.


