Pudo ser una tragedia mucho mayor. El 17 de diciembre de 2019 murieron 13 internos en la cárcel La Joyita, pero al momento de la balacera en el pabellón 14 del penal habían 200 reos tratando de huir de las celdas, tras conocer que la pandilla Bagdad se había dividido y había una orden de atacar a los disidentes.
Durante el juicio que se sigue a 12 personas por los delitos de homicidio y tentativa de homicidio, la Fiscalía de Homicidio logró establecer que los reos del pabellón 14 —controlado por Bagdad— intentaron salir a eso de las 2:00 p.m., pero las puertas estaban cerradas, y que poco después inició el tiroteo.
Un jurado compuesto por cinco hombres y tres mujeres sigue muy de cerca las alegaciones, declaraciones de peritos y testigos que presenta la fiscalía sobre cómo se registraron los hechos ese día.
Los jurados, que en su mayoría mantenían cubrebocas, observaban con detenimiento a los 12 imputados que estaban conectados a la sala de audiencia vía Zoom.
Los procesados se identificaron uno por uno y pidieron bendiciones para los jueces y todos los que se encontraban en la sala de audiencias; dos de ellos no pudieron estar presentes por quebrantos de salud.
Testigos y peritos
En la sesión de este viernes 15 de mayo, la fiscalía interrogó a un perito planimétrico quien reveló que durante una inspección realizada horas después de la reyerta pudo encontrar hasta 14 casquillos de bala cerca una de las celdas y otros 13 en uno de los pasillos.
El perito también dijo haber visto a una víctima con varios impactos de bala en una de las celdas, y que el cuerpo no estaba desmembrado.
Pocas horas después del tiroteo, dentro de la cárcel, algunos testigos aseguraron haber observado algunos cadáveres que además de impactos de bala tenían heridas hechas con arma blanca, lo que sugería que tras haber sido baleados se les apuñaló.
La fiscalía tiene previsto la presentación de 32 pruebas periciales, 60 testimoniales y 45 documentales. Entre estas pruebas hay tres testigos protegidos, es decir, que declararán bajo reserva y serán identificados mediante un número.
El Origen
Según la investigación de las autoridades, el enfrentamiento en el pabellón 14 se produjo luego de que Jorge Rubén Camargo Clarke (alias Cholo Chorrillo) presuntamente ordenara el ataque, para intentar sofocar la fragmentación de la pandilla.
Las investigaciones revelan que una facción de Bagdad conocida como Matar o Morir (MOM), que opera en el área de San Miguel, se habría quedado con un cargamento de drogas, marcando su separación.

Las armas usadas ese día, entre las que había fusiles AK-47, fueron introducidas al penal meses antes del incidente y se tenían para hacer frente a ataques de grupos rivales.
La investigación preliminar reveló que algunos custodios y agentes de la Policía Nacional permitieron el acceso de las armas que luego fueron ocultadas en caletos dentro de las celdas.
La disputa también se habría extendido fuera del penal, ya que en esa época se produjeron varios asesinatos en el área de Panamá Oeste y San Miguelito, provincia de Panamá, en los que fallecieron miembros de ambos grupos.
Entre los procesados por estos hechos hay reos que purgan condenas por los delitos de homicidio, narcotráfico y pandillerismo.
Se tiene previsto que por la cantidad de pruebas, testigos y peritos que deben ser evacuados, así como el número de imputados y abogados defensores, el juicio podría extenderse por varios meses.


