42 ciudadanos de origen colombiano, fueron deportados al municipio de Rionegro, Medellín, por el Servicio Nacional de Migración (SNM).
De estos, 34 fueron deportados por ingresar al país de manera irregular, mientras que 8 fueron expulsados en cumplimiento del memorándum de entendimiento entre el gobierno de Panamá y los Estados Unidos.
Entre los expulsados, cuatro individuos presentaban antecedentes penales relacionados con delitos graves como fabricación, tráfico y porte de armas de fuego o municiones, así como hurto calificado y agravado, y lesiones personales dolosas.

Otros cuatro sujetos estaban cumpliendo penas en Panamá por delitos relacionados con la seguridad colectiva, que incluían el almacenamiento de sustancias ilícitas y tráfico internacional de drogas. Estos individuos también tenían alertas de impedimento por deportación y expulsión.
Todos los retornados fueron objeto de la máxima medida administrativa migratoria al ser considerados una amenaza para la seguridad colectiva.
En lo que va del 2024, cerca de 276,806 personas, han entrado de manera irregular a Panamá, a través de la Selva de Darién, a diferencia de los 438,616 migrantes que se registraron en la misma época el año anterior, lo que refleja una disminución del 37%.

