El Ministerio de Seguridad informó este domingo 25 de febrero que continúan las investigaciones sobre el naufragio registrado en Carreto, comarca Guna Yala, el pasado 14 de febrero, donde perdieron la vida al menos cuatro migrantes, entre ellos un menor de edad.
El ministro de Seguridad, Juan Manuel Pino, comunicó que, de acuerdo con las investigaciones que se llevan a cabo en el Ministerio Público, muchos de los tripulantes de la embarcación no portaban chalecos salvavidas.
“Los 27 migrantes que iban a bordo de la embarcación proveniente de Colombia, eran trasladados por criminales que de manera temeraria insisten en arriesgar la vida de estos migrantes en una zona peligrosa del mar”, reiteró el ministro.
Pino afirmó que en lo que va del año, han pasado por la selva de Darién más de 68 mil migrantes.
Recientemente, la Fuerza Pública de Panamá ha incrementado los bloqueos en estas zonas marítimas para combatir el tráfico de migrantes.
Según el ministro de Seguridad Pública, Juan Manuel Pino, los migrantes que naufragaron en el área de Carreto no portaban chalecos salvavidas.
— La Prensa Panamá (@prensacom) February 25, 2024
Video: Cortesía Ministerio de Seguridad pic.twitter.com/HFR6LDk71t
Las declaraciones del ministro se dieron durante una gira de trabajo en la provincia de Darién.
Realidad en Colombia
Mientras que el obispo de Apartadó, en Colombia, Hugo Torres, a quien le toca recorrer municipios como Necoclí, Carmen del Darién, Turbo y San Juan de Urabá, subrayó que 2023 fue un año récord en cuanto al tránsito de migrantes por esa zona.
Torres describió lo que ocurre en el vecino país suramericano: “Se mantiene la trata de personas en medio de este fenómeno migratorio. Evidentemente, se debe a la falta de posibilidad en sus lugares de origen, pero también hay que decir que el sueño americano a veces puede ser una mentira y finalmente no es lo que la persona cree”, apuntó.
Además, el religioso calificó el viaje que hacen los migrantes por el tapón de Darién como “un calvario o ruleta”, en el que algunos ganan y otros pierden.

Torres ha optado por hacer el mismo recorrido que realizan los migrantes desde Colombia hasta los límites con Panamá, para conocer en primera persona el drama que atraviesan los caminantes durante parte de su travesía. El recorrido lo ha hecho varias veces.
En los municipios de Necoclí y Turbo, el religioso gestiona dos centros de atención de migrantes, en los que reciben entre 50 y 100 migrantes por día. En algunos casos les brinda alimentación y en otros hospedaje, dependiendo de su situación y el volumen de personas que llegue.

