Las veinte vidas truncadas de forma violenta el 19 de julio de 1994 en el atentado terrorista contra el vuelo 901 de Alas Chiricanas, tendrán un espacio de recuerdo imperecedero en la Cinta Costera, anunció este lunes el Comité Conciencia Viva, compuesto por familias de las víctimas del atentado.
El gremio presentó oficialmente la maqueta de cómo será el futuro monumento, un proyecto arquitectónico y artístico diseñado por la pintora y escultora panameña Olga Sinclair, que se edificará de forma permanente en el Mirador del Pacífico de la Cinta Costera.
Aquel avión estalló con 21 personas a bordo, uno de ellos fue el suicida vinculado al grupo extremista Hezbolá. Se trata del peor acto terrorista en el país del que se tiene memoria. Aparte del suicida, las víctimas, sin distinción de origen o creencias, eran seres humanos dedicados a su trabajo y a sus familias; algunos eran jóvenes con proyectos, aspiraciones y toda una vida por delante, destacó el comité.
El memorial concebido por Sinclair aspira a transformar un espacio público de alta concurrencia en un santuario de reflexión colectiva contra los efectos del terrorismo.
“Miles de personas van a poder apreciarlo en la Cinta Costera. Es una obra de arte, una escultura que invita al ser humano a tener esa conciencia", señaló Sinclair.
“Va a ser un ícono de la historia de nuestro país, que no queremos que se vuelva a repetir, pero que nos creará una conciencia constante de que hay que amarnos y respetarnos. ¡Apóyennos!“, agregó la artista.

“Este proyecto está muy relacionado con la paz”, señaló el arquitecto Marco Gateño.
“Así como nos unimos nosotros en este trabajo, nos encantaría recibir de ustedes ese apoyo general para que este proyecto sea una realidad”, reiteró Gateño.
La estructura albergará de forma visible y solemne las identidades grabadas de los veinte pasajeros y tripulantes fallecidos hace exactamente 32 años.
Sus nombres —que incluyen a Albert Aboud Attie, Emmanuel Attie, Jorge Luis Avila, Martín Bim, James Ward Cain, Salomón Chocrón, Edmundo Delgado, Omar Jean Francois, Rani Gabay, Joseph Gershon, José Antonio González, Isaac Harrouche, Mauricio Harrouche, Freddy Moadeb, Vincent Pantalio, Moshe Pardo, Lizzie de Phillips, Jaica Rascovsky de Yaker, Saúl Schwartz y Miguel Zubieta— se convertirán en el eje central de este recordatorio ciudadano.
El arte como herramienta contra el olvido
Durante el acto conmemorativo, los voceros de la organización civil destacaron que la obra no solo busca honrar la intimidad del dolor de las familias que han esperado más de tres décadas por respuestas claras.
Su fin es proyectar hacia el futuro un mensaje contundente en defensa de la vida, la democracia, la armonía social y el Estado de derecho.
“Las familias hemos esperado este momento durante treinta y dos años”, manifestó Marta Márquez, madre de José Antonio González, una de las personas que murió en la aeronave destruida en pleno vuelo por un artefacto explosivo.
Para Márquez y el resto de los familiares, ver los nombres de sus seres queridos plasmados en la Cinta Costera representa un acto necesario de dignificación pública frente a la impunidad.

Justicia en paralelo a la memoria
Aunque consideran importantes los progresos judiciales recientes, incluida la custodia de una persona presuntamente vinculada al caso, consideran que todavía es necesario esclarecer si participaron otras personas y establecer todas las responsabilidades materiales e intelectuales.
El comité hizo un llamado respetuoso a las autoridades para que fortalezcan la investigación con los recursos humanos y técnicos necesarios, hasta obtener respuestas a las interrogantes que siguen presentes, entre ellas: ¿por qué Panamá, un país que promueve la convivencia pacífica, fue escenario de este atentado?
Destacan que la justicia no podrá devolver a quienes perdieron la vida, pero puede brindar respuestas, reconocimiento y tranquilidad a sus familias.

