El caso de Marisol Angelina Barría Rodríguez, desaparecida en 1997 y declarada víctima de un homicidio por el que dos personas fueron condenadas en 2009, vuelve a ser objeto de atención tras la aparición de versiones que ponen en duda su fallecimiento.
Rubén Darío Campos, abogado vinculado al entorno de la víctima, indicó que existe disposición de allegados a la vícitima para someterse a los análisis necesarios que permitan determinar si Barría Rodríguez está con vida.
Campos relató que Barría desapareció en 1997 y que desde ese momento desconocen su paradero. Sus familiares -dijo- no participaron del proceso judicial que llevó a la condena de Eloy y César Ávila.
Según su relato, los padres de Barría, quienes residen en Las Minas de Herrera, fueron citados en una ocasión por el Ministerio Público para reconocer unos restos que supuestamente correspondían a su hija; sin embargo, se trataba de restos óseos que no pudieron identificar.
Ella residía en el corregimiento de Pedregal en Panamá y era pareja sentimental de un militar que, en su momento, formó parte de la escolta de Manuel Antonio Noriega.
Hace poco, Eliécer Plicett, abogado de Eloy y César Ávila, sostuvo públicamente que existirían registros en el Tribunal Electoral asociados a Marisol Angelina Barría, lo que —según su versión— pondría en duda su fallecimiento.
Sin embargo, Gilberto Estrada, director nacional de Cedulación, aseguró que, tras una investigación, se determinó que desde 1985 no aparece ningún trámite relacionado con Barría y que tampoco ha sido reportada como fallecida por sus familiares o alguna autoridad. El TE no ha confirmado la existencia de registros recientes.
El caso
El 14 de diciembre de 1997 fue la última vez que Barría fue vista con vida. Ese día asistió a un baile en el Jardín Club Unión, en La Chorrera, amenizado por Manuel de Jesús Ábrego.
Marisol estaba en compañía de Aida Ávila, Eloy, César y Germán Ávila, primos de esta última.
El 23 de diciembre de 1997, la Personería Municipal de La Chorrera ubicó un cuerpo en avanzado estado de putrefacción en la cima de un cerro cerca de La Pesa.

Las investigaciones del Ministerio Público llevaron a la posible vinculación de un grupo de personas que fue visto en el área el día de la fiesta.
La declaración rendida por Aida Ávila, recogida por las autoridades, reveló que, alrededor de la 1:00 a.m., abandonó el baile junto a Marisol, Eloy, César y Germán, y que se dirigieron en taxi hacia La Pesa. En un lugar apartado, según este relato, Eloy y César Ávila abusaron sexualmente de Marisol; posteriormente, uno de ellos la golpeó en la mandíbula, y el otro le cortó el cuello con un cuchillo.
Durante las pesquisas, Aida identificó, a través de una fotografía, a Barría como la persona encontrada sin vida. También describió la ropa, la ubicación del cuerpo, una fractura en la mandíbula y la forma en que fue asesinada.
El 5 de octubre de 2009, el Segundo Tribunal Superior de Justicia condenó a Eloy y César Ávila a 14 años de prisión por el delito de homicidio en perjuicio de Barría. Sin embargo, a este juicio no compareció ningún familiar de la occisa.
Durante el proceso judicial, los abogados defensores de los condenados realizaron críticas a la investigación, señalando contradicciones en el testimonio de Aida Ávila, quien se encuentra detenida por el delito de estafa.
Por lo pronto, el Sistema Penitenciario decidió trasladar a los detenidos de La Joyita a El Renacer, un centro con condiciones de reclusión menos restrictivas, mientras la defensa solicita la revisión de la sentencia y pide arresto domiciliario.


