La bala encontró el único hueco que dejaba el chaleco. Eso, en esencia, es lo que la Policía Nacional explicó el jueves 30 de abril en un comunicado oficial, tras semanas de preguntas sobre la muerte de uno de sus agentes durante un operativo en El Chorrillo.
El disparo entró por el espacio entre la tetilla y el antebrazo izquierdo, una zona que ningún chaleco balístico estándar cubre.

Albis Espinoza murió el pasado 12 de abril en El Chorrillo, uno de los barrios de Ciudad de Panamá donde la seguridad ciudadana sigue siendo un desafío.
En medio de los operativos del llamado Plan Firmeza, con el que los uniformados buscan frenar la violencia en zonas críticas del país, recibió disparos de delincuentes del área.

La muerte del agente generó cuestionamientos públicos sobre si la Policía equipa bien a su gente antes de mandarla a operativos de alto riesgo.
A raíz de esto, emitieron un comunicado en el que defienden sus chalecos balísticos y de paso recuerdan que recientemente uno de sus hombres, un agente de la DIJ, sobrevivió un enfrentamiento en San Miguelito precisamente gracias al chaleco.
No hay protección total
En el boletín de prensa la institución reconoce que los chalecos no cubren el cuerpo completo. “Ningún chaleco ofrece protección total del cuerpo por cuestiones de movilidad operativa, por lo que áreas como el rostro, brazos y piernas quedan expuestas”, se lee en el documento.
En el comunicado, la Policía Nacional promete reforzar la dotación de equipo para el personal en calle, aunque no dan fechas ni cifras concretas.
Equipo vencido
Horas antes de que la entidad emitiera la declaración, el ministro Frank Ábrego habló sobre el asunto en la conferencia semanal del presidente José Raúl Mulino.
El ministro puso el dedo sobre la herida. Afirmó que la Policía Nacional tiene 5 mil chalecos que deben ser usados por los agentes de turno. Ábrego usó la palabra “doblar”, es decir que deben rotarlos.
Y añadió “que hay equipo que ya está vencido”, por lo que están en conversación con el Ministerio de Economía y Finanzas para comprar 10 mil chalecos antibalas.



