Luego de la fuga masiva de 195 reos del Centro Penitenciario La Joyita, la mañana de este sábado 6 de junio, las autoridades realizaron una requisa para ubicar y retirar objetos prohibidos que puedan representar un riesgo para la seguridad y el orden dentro del recinto.
Según una publicación en redes sociales de la Policía Nacional, la acción contó unidades del Servicio Nacional de Fronteras (Senafront) y del Servicio Nacional Aeronaval (Senan).
Hasta el momento, las autoridades no han informado si durante la requisa fueron decomisados objetos prohibidos ni han precisado la cantidad de posibles hallazgos.
Según fuentes oficiales, todavía faltan por recapturar 23 privados de libertad que se fugaron el pasado lunes 1 de junio.
De acuerdo con los primeros documentos de la investigación, un informe elaborado por Onénimo Araúz, encargado de La Joyita al momento de los hechos, expone vulnerabilidades en el perímetro del penal, cuya vigilancia correspondía a la Policía Nacional y detalla los traslados de internos que se fugaron.
El documento también revela que varias de las decisiones que terminaron desencadenando la crisis no fueron comunicadas oportunamente a la dirección encargada del penal. Araúz sostiene que desconocía algunos de los movimientos de internos que se realizaban ese día y describe un escenario de creciente descontrol, marcado por versiones contradictorias, dificultades de comunicación y la rápida pérdida de control sobre distintos sectores de la cárcel.
De acuerdo con el último informe del Ministerio Público, se han realizado 18 audiencias en las que 134 personas fueron llevadas ante jueces de garantías.
Como resultado de estas diligencias, se ordenaron 125 detenciones provisionales y se lograron nueve sentencias condenatorias mediante acuerdos de pena.
Las condenas impuestas incluyen tres penas de 36 meses de prisión, cuatro de 42 meses, una de 44 meses y otra de 47 meses de cárcel.

