La Sala Tercera de la Corte Suprema de Justicia condenó al Estado panameño, a través del Instituto de Acueductos y Alcantarillados Nacionales (Idaan), por la prestación deficiente de los servicios públicos, que resultó en la muerte por negligencia de Dilan Armando Naar, un niño, y su abuela, Silvia Smith Jhonatan, tras el desbordamiento del tanque de reserva de agua en la comunidad de Villa María, Tierra Prometida, en el corregimiento de Ernesto Córdoba Campos.
Los hechos ocurrieron el 5 de mayo de 2020, cuando un deslizamiento de tierra sepultó a un niño de cinco años y a su abuela.
Mediante el edicto No. 882, publicado en la Secretaría de la Sala Tercera de la Corte, se notifica a las partes sobre la decisión tomada por esta instancia judicial, bajo la ponencia de la magistrada María Cristina Chen Stanziola y con el voto favorable de sus colegas Carlos Vásquez y Cecilio Cedalise.
El edicto establece que la condena al Idaan es por los daños morales sufridos por Karla Vanessa Naar Smith, madre del niño y de su madre fallecida, debido al desbordamiento del tanque de almacenamiento de agua en Tierra Prometida.
Durante las investigaciones para determinar las causas del deslizamiento, se recibieron declaraciones de residentes del lugar, quienes indicaron que habían denunciado en varias ocasiones las filtraciones de agua provenientes del tanque de almacenamiento, ubicado en la cima de un cerro cercano a las residencias, que podrían causar deslizamientos de tierra.

Tierra Prometida, ubicada en el corregimiento de Ernesto Córdoba, es un asentamiento espontáneo formado en 1999, donde la mayoría de las residencias están hechas de zinc o madera, y no cuentan con un adecuado servicio de recolección de basura ni otros servicios públicos.
Además, la Sala Tercera ordenó al Idaan coordinar con el Ministerio de Salud para brindar atención psicológica especializada a Karla Vanessa Naar.

