El panameño Ramón Carretero Napolitano es uno de los operadores que contrató buques petroleros para burlar las sanciones impuesta por Estados Unidos y movilizar petróleo extraído de Venezuela.
El diario The New York Times (NYT) reportó este lunes 5 de enero que desde la captura de Nicolás Maduro, en la madrugada del pasado sábado, al menos 16 petroleros habrían recurrido a maniobras como ocultar su ubicación real o desactivar sus señales de transmisión para evitar ser detectados por las autoridades.
El diario señala que la reciente salida irregular de petroleros desde puertos venezolanos mantiene un vínculo directo con figuras centrales del entorno comercial de Maduro, quien este lunes llegó a un tribunal de Manhattan, Estados Unidos, donde será juzgado por liderar una estructura criminal denominada el Cartel de los Soles.
Según la publicación, de acuerdo con los datos internos de la petrolera estatal PDVSA y testimonios de fuentes de la industria, los buques que zarparon sin autorización habrían sido contratados por Ramón Carretero Napolitano y el colombiano Alex Saab, a quien Estados Unidos ha identificado como “testaferro” de Maduro.
Carretero y Saab fueron incluidos en la lista sancionatoria de la Oficina de Control de Activos en el Extranjero (OFAC) del Departamento del Tesoro de Estados Unidos.
Carretero fue listado en diciembre pasado y Saab, en julio de 2019. Los hermanos de Carretero, Vicente y Roberto, también fueron sancionados por la OFAC, lo que implica que ningún ciudadano o entidad estadounidense puede hacer transacciones comerciales o financieras con los Carretero y sus empresas.
PDVSA también está en la lista de la OFAC desde enero de 2019.
El Departamento del Tesoro documentó que Ramón Carretero desempeñó un papel determinante en la comercialización del crudo venezolano desde que la administración de Donald Trump reanudó las exportaciones con PDVSA en julio pasado.
Hace dos semanas, NYT calculó que Carretero, a través de una sociedad denominada Shineful Energy, fue el “principal beneficiario” del acuerdo que permite a la estadounidense Chevron exportar petróleo desde Venezuela. Shineful Energy ha vendido “todo el crudo” desde que la administración Trump permitió a Chevron reanudar las exportaciones en julio, con operaciones que equivalen a unos $500 millones en apenas cinco meses.
La publicación de este lunes del NYT detalla que durante semanas, los buques -que se movieron de forma irregular- habían sido detectados en imágenes satelitales atracados en puertos venezolanos. Sin embargo, tras la captura de Maduro, todos habían desaparecido de esos lugares.
Cuatro de ellos han sido rastreados por satélite navegando hacia el este a 30 millas de la costa, utilizando nombres falsos de buques y tergiversando sus posiciones, una táctica engañosa conocida como “spoofing”.
Los otros 12 no emiten señales y no han sido localizados en nuevas imágenes.
BREAKING: Multiple oil tankers hit by U.S. sanctions appear to be making a coordinated attempt to break the U.S. naval blockade on Venezuela’s energy exports by departing all at once. w/ @AKurmanaev https://t.co/iOzyxz9r5b
— Christiaan Triebert (@trbrtc) January 5, 2026
Las técnicas aparentemente empleadas para eludir las sanciones forman parte de un esquema de engaños empleado por un grupo de petroleros ilícitos conocido como “la flota fantasma”.
Estas técnicas incluyen la difusión y la pintura en el casco de los nombres de los buques que han sido dados de baja, así como la falsificación de su ubicación para que aparezcan en otro lugar.
De Ramón Carretero no se sabe nada desde que el 24 de septiembre pasado resultó con graves heridas en un accidente de avioneta en el aeropuerto de Maiquetía, en Venezuela.
Los nexos de Carretero con el régimen venezolano y la familia de Nicolás Maduro y Cilia Flores han sido ampliamente documentados por La Prensa.
Maduro y su esposa se declararon inocentes de cargos de narcoterrorismo, en una audiencia celebrada este lunes en la Corte Federal de Manhattan.


