Las autoridades panameñas trasladaron a 29 privados de libertad calificados como de alta peligrosidad hacia el centro penitenciario ubicado en la estación aeronaval Teniente Nelson Tenas, en la isla Coiba.
El Ministerio de Seguridad informó que la operación se realizó de manera escalonada y bajo estrictas medidas de seguridad, en coordinación entre la Policía Nacional y el Servicio Nacional Aeronaval (Senan).
Según la entidad, el traslado forma parte de un plan de acción destinado a limitar la capacidad de incidencia y articulación delictiva de cabecillas de organizaciones criminales.
El Ministerio de Seguridad trasladó a 29 reos de alta peligrosidad hacia el centro penitenciario de la estación aeronaval Teniente Nelson Tenas, en la Isla Coiba. La operación se realizó bajo estrictas medidas de seguridad.https://t.co/8AY4Rsw86W pic.twitter.com/taKzBJEvDP
— La Prensa Panamá (@prensacom) June 14, 2026
El Gobierno explicó que la medida responde a las vulnerabilidades detectadas en el centro de detención de Punta Coco, desde donde, de acuerdo con las autoridades, algunos privados de libertad estarían coordinando actividades ilícitas que afectan a la población.
El nuevo centro de reclusión, ubicado en la estación aeronaval Teniente Nelson Tenas, está bajo la administración del Senan y cuenta con unidades especializadas en la lucha contra el narcotráfico y equipamiento tecnológico para prevenir y neutralizar actividades ilegales.
El Ministerio de Seguridad indicó que la operación se desarrolló conforme a la normativa vigente, que faculta a la Policía Nacional para ejercer la seguridad interna y al Servicio Nacional Aeronaval para garantizar la seguridad externa del centro de detención para personas privadas de libertad consideradas de peligrosidad extrema.

La institución señaló que el traslado fue resultado de una coordinación interinstitucional orientada a garantizar una movilización segura, ordenada y en apego a los protocolos establecidos.
Asimismo, sostuvo que la medida forma parte de los esfuerzos del Estado para fortalecer la seguridad penitenciaria, reducir los índices de criminalidad y reforzar el combate contra las estructuras del crimen organizado.


El traslado se produce semanas después de la fuga de 195 reclusos del centro penitenciario La Joyita. Hasta la fecha, las autoridades mantienen la búsqueda de alrededor de 20 evadidos que continúan prófugos y han ofrecido recompensas de hasta 2,000 dólares por información que permita su captura.

