El Ministerio Público tendrá un año más para investigar la presunta vinculación de Ali Zaki Hage Jalil con la explosión de un avión de Alas Chiricanas ocurrida en 1994, hecho que causó la muerte de 21 personas.
El Tribunal Superior de Liquidación de Causas Penales accedió a una solicitud presentada por la fiscal Geomara Guerra para extender el término de investigación dentro de este proceso.
La decisión se fundamentó en que se trata de un caso relacionado con delincuencia organizada y en la necesidad de practicar múltiples diligencias judiciales antes de concluir la investigación.
No obstante, el tribunal rechazó una petición de la Fiscalía para que el expediente continuara bajo reserva.
Por su parte, la defensa de Ali Zaki Hage Jalil presentó un incidente de prescripción de la acción penal, al considerar que han transcurrido más de 20 años desde la comisión de los hechos investigados y que ese sería el máximo de la pena aplicable según el Código Penal vigente al momento del atentado.
El pasado 27 de abril, durante una diligencia de indagatoria ante la Fiscalía, Zaki se acogió al artículo 25 de la Constitución y se negó a declarar. Dicha norma establece que “nadie está obligado a declarar en asunto criminal, correccional o de policía contra sí mismo, su cónyuge o sus parientes dentro del cuarto grado de consanguinidad o segundo de afinidad”.
El imputado fue extraditado desde Venezuela el pasado 20 de abril, luego de que las autoridades de ese país autorizaran su entrega a Panamá para que enfrente el proceso judicial relacionado con la explosión de la aeronave.
Zaki fue localizado en la isla de Margarita, donde permanecía residiendo. Tras labores de investigación y cooperación internacional, en las que participó el Buró Federal de Investigaciones (FBI, por sus siglas en inglés), se logró su ubicación y posterior extradición a Panamá.
Por este caso, la Fiscalía Superior de Descarga también mantiene cargos contra Mohhmound Moutan Mohammad, Mahamad Taha Moutan y Gilberto Tomás Yangüez.
La explosión ocurrió el 19 de julio de 1994, cuando el vuelo 901 de Alas Chiricanas despegó desde el aeropuerto Enrique Jiménez, en Colón. Según la investigación, un pasajero identificado como Ali Hawa Jamal transportó el artefacto explosivo oculto en un radio troncal y lo detonó en pleno vuelo, causando la muerte de las 21 personas que iban a bordo.

