Un fallo del Tribunal Superior de Liquidación de Causas Penales confirmó el veredicto absolutorio a favor de 185 personas procesadas por el delito de peculado, relacionado con la compensación de buses tipo “diablos rojos”.
Los magistrados José Hoon Justiniani, Manuel Mata Avendaño y Eyda Amarilis Juárez confirmaron en todas sus partes el fallo emitido por la juez primera liquidadora de causas penales, Águeda Rentería, el 25 de agosto de 2025, que también favoreció a los exdirectores de la Autoridad de Tránsito y Transporte Terrestre (ATTT): Roberto Moreno Olivares, Juan Pablo Mora, Ricardo Fábrega y Ventura Vega, quienes ejercieron durante la administración del expresidente Ricardo Martinelli (2009-2014). Estos dos últimos son actualmente colaboradores cercanos del presidente José Raúl Mulino.
Durante el juicio, realizado en 2025 y que se extendió por espacio de tres meses, la Fiscalía solicitó al tribunal un veredicto absolutorio para los exdirectivos de la ATTT y uno condenatorio para el resto de los procesados.
Según el fallo del Tribunal Superior, la valoración realizada por la juez Águeda Rentería fue correcta al momento de analizar las pruebas aportadas tanto por la Fiscalía Anticorrupción como por los abogados defensores.
En su fallo, Rentería sostuvo que no se demostró que los funcionarios procesados omitieran deliberadamente sus deberes de control, ni que hubiesen facilitado de manera consciente un esquema fraudulento en beneficio de terceros. Tampoco se probó que la conducta de los imputados tuviera la intención de causar una lesión patrimonial.

No obstante, en este caso, una auditoría de la Contraloría había determinado una lesión patrimonial calculada en 24 millones de dólares, debido a que muchos dueños de “diablos rojos” fueron compensados en más de una ocasión por el mismo vehículo. Incluso, se asignaron fondos a buses que ni siquiera estaban en servicio o que operaban rutas en el interior del país.
En 2010, durante el gobierno de Martinelli, desde el Ministerio de la Presidencia se puso en marcha un millonario plan para modernizar el transporte público, cuyo objetivo era retirar de circulación a los “diablos rojos”.
La estrategia consistía en reemplazarlos por los nuevos buses del sistema Metro Bus, servicio que posteriormente se complementó con los trenes del Metro.


