El Tribunal Superior de Liquidación de Causas Penales negó un recurso de prescripción de la acción penal presentado por la defensa de Ali Zaki Hage Jalil investigado por su participación en la explosión de un avión de la línea aérea Alas registrado en el año 1994 en el que fallecieron 21 personas.
A través del auto de primera instancia No. 13-26 los magistrados del Tribunal rechazaron una petición de la defensa de Ali Zaki para que la investigación en su contra fuera declarada prescrita.
La decisión que lleva la firma del magistrado José Hoo Justiniani mantiene en firme la investigación que adelante la Fiscalía de Descarga del Ministerio Público a la que el pasado 5 de junio se le concedió un año de prórroga para concluir las pesquisas relacionadas con la explosión de la aeronave.
El fallo del tribunal se fundamenta en el artículo 198-B del Código Judicial en el que se establece que en los delitos de terrorismo, contra la humanidad y desaparición forzada de personas, no prescribirá la acción penal.

La decisión también tiene su sustento en la Ley No.56 de 20 de diciembre de 2006, por la cual se aprueba la Convención Sobre la Imprescriptibilidad de los Crímenes de Guerra y de los Crímenes de Lesa Humanidad, aprobada por la Asamblea General de las Naciones Unidas el 26 de noviembre 1968.
En su incidente de prescripción de la acción penal la defensa de Ali Zaki Hage Jalil alegaba que han transcurrido más de 20 años desde la comisión de los hechos investigados y que ese sería el máximo de la pena aplicable según el Código Penal vigente al momento del atentado.
El imputado fue extraditado desde Venezuela el pasado 20 de abril, luego de que las autoridades de ese país autorizaran su entrega a Panamá para que enfrente el proceso judicial relacionado con la explosión de la aeronave.
Ali Zaki fue localizado en la isla de Margarita, donde permanecía residiendo. Tras labores de investigación y cooperación internacional, en las que participó el Buró Federal de Investigaciones (FBI, por sus siglas en inglés), se logró su ubicación y posterior extradición a Panamá.
El investigado permanece detenido bajo estrictas medidas de seguridad en una celda de la Dirección de Investigación Judicial (DIJ) es espera que su situación judicial se resuelva ante los tribunales de justicia.
La explosión ocurrió el 19 de julio de 1994, cuando el vuelo 901 de Alas Chiricanas despegó desde el aeropuerto Enrique Jiménez, en Colón. Según la investigación, un pasajero identificado como Ali Hawa Jamal transportó el artefacto explosivo oculto en un radio troncal y lo detonó en pleno vuelo, causando la muerte de las 21 personas que iban a bordo.

