En el juicio por los sobornos de Odebrecht, la juez Baloisa Marquínez cerró anticipadamente la sesión este martes 3 de febrero, porque el testigo convocado, que debía declarar desde el consulado de Panamá en Madrid, España, no pudo participar, pese a que se encontraba presente en esa sede diplomática.
La razón está en que el funcionario de la embajada que supuestamente estaba autorizado para dar fe de la identidad del testigo, exigió una nota escrita del juzgado.
El funcionario era el agregado jurídico Santiago Bartoli, quien participó por Zoom en la sesión.
El testigo ya se encontraba listo, cuando intervino Bartoli. Nunca se mostró en pantalla. Se trata de Juan Segundo Peña, aducido por Abdel Almengor, de la firma Infante & Pérez Almillano (Ipal), defensor del español Jaume Pamies.
Se hicieron los arreglos para que Bartoli recibiera la nota este miércoles 4 de febrero, a las 9:00 a.m., hora de España. Por tanto, la prueba testimonial se pospuso para ese día, cuando también deberá declarar desde el consulado el testigo Santiago Roselló.
Previamente, Marquínez debió declarar dos recesos de la sesión en espera de que el testigo pudiera llegar a la sede diplomática en Madrid. Su comparecencia había sido acordada y notificada desde hace meses, dijo la juez.
Coincidentalmente, el embajador de Panamá en España, Héctor Infante hijo, es abogado en licencia de Ipal, la firma donde labora Almengor, el defensor que había citado al testigo Peña.
Por este contratiempo, la juez concluyó la sesión de este martes a las 11:10 a.m. Anteriormente había comunicado su intención de extender la jornada hasta la 1:00 p.m.
