La implementación de toques de queda y el aumento de agentes de la Policía Nacional en las calles, no impidió que en los últimos cuatro días se registraran ocho homicidios, cinco de ellos en el distrito de San Miguelito, y algunos a plena luz del día en inmediaciones de locales comerciales.
Solo el martes 25 de agosto, una pareja fue asesinada a tiros cuando se encontraba en los estacionamientos de un restaurante de comida rápida en Villa Lucre, distrito de San Miguelito.
Una de las víctimas fue identificada como Luis Bonilla, de 32 años, quien se encontraba dentro de un vehículo cuando fue sorprendido por sujetos armados. Los primeros reportes indican que los atacantes realizaron varias detonaciones contra el automóvil y posteriormente escaparon.
La otra víctima fue identificada como Julissa Guerra, de 37 años, quien recibió un impacto de bala en el hombro y quedó gravemente herida. La mujer, que se encontraba embarazada, fue auxiliada por agentes de la Policía Nacional y trasladada de urgencia al Hospital Susana Jones, donde falleció debido a la gravedad de sus lesiones.

Por este caso las autoridades no tienen personas aprehendidas, pero trabajan en una serie de videos de vigilancia de algunos comercios para identificar a posibles sospechosos.
Otro doble homicidio se registró un día antes, el lunes 24, en la vía conocida popularmente como el corredor de Los Pobres, en el sector del Mirador de Los Lagos, en el corregimiento Ernesto Córdoba, distrito de San Miguelito, cuando César Herrera Ruíz y Gabriela Azuares Rondón fueron atacados a tiros mientras se desplazaban en su vehículo por varios sujetos que transportaban en una moto.
Un niño de cuatro meses de edad que se encontraba dentro del vehículo resultó ileso, a pesar de la gran cantidad de disparos que los atacantes efectuaron contra el automóvil.
El lunes se registraron otras dos muertes violentas. La Policía Nacional ubicó dos cadáveres en el área de Kuna Nega, en las inmediaciones del vertedero de cerro Patacón.
Una de las víctimas era un hombre de entre 20 y 25 años de edad, cuyo cuerpo fue ubicado en una quebrada y presentaba varios impactos de bala, por lo que se presume que se trató de una disputa entre pandillas que operan en ese sector. El segundo cuerpo correspondió a un hombre que fue encontrado calcinado, en una residencia afectada por un fuego. En este caso, las autoridades investigan si la residencia fue incendiada para ocultar el homicidio.
Otro de los crímenes se registró el martes 25, en el sector de Santa Marta, en el distrito de San Miguelito, cuando Pablo Barret, de 20 años de edad, fue sorprendido por varias personas que le dispararon.
En tanto, el pasado domingo Raiza Díaz, de 29 años, fue asesinada de un disparo en el área de Guarumal, Caimitillo, en la provincia de Panamá. En este caso se formularon cargos por el delito de homicidio a Luis Fernando Castrejo, de 31 años.
Fuentes policiales informaron que la víctima mantenía antecedentes policivos y diferencias con grupos que operan en ese sector de San Miguelito.
Hasta julio pasado, las estadísticas del Ministerio Público indicaban que en el país se habían registrado un total de 351 homicidios, de los cuales 70 habían ocurrido en el distrito de San Miguelito.
Las cifras globales de homicidio, comparadas con el mismo período de 2025, registran un incremento de 18 homicidios, ya que en ese momento se habían registrado 333 crímenes.


