Agrupaciones puertorriqueñas de la nueva generación de la salsa mantienen vigente el legado de la estrella de este género musical Héctor Lavoe, dos décadas después de la muerte de “El cantante de cantantes”.
NG2, San Juan Habana y NKlabe son algunas de las orquestas que han mantenido vigente la salsa en la última década, gracias al legado de las canciones que hace más de 20 años Lavoe plasmó a través de mensajes coloquiales y boleros.
Gerardo Rivas, miembro de NG2, dijo que la mayor admiración por Lavoe, a quien describió como “el jíbaro en el género de la salsa”, es por tratarse de alguien único como persona.
“Le enseñó al mundo de la salsa que si la gente iba para la derecha, él iba a la izquierda, y por eso yo lo admiro mucho porque le gustaba ser diferente a los demás”, dijo.
Rivas contó que fue su padre Jerry Rivas, integrante de la legendaria orquesta El Gran Combo de Puerto Rico, quien le introdujo a la música de Lavoe.
El intérprete de Ella menea, Voy a pintarte y Mi salsa se respeta dijo que su canción favorita de Lavoe es El cantante, escrita por el panameño Rubén Blades, debido a que es un tema autobiográfico que explicaba cómo era la dura vida que llevaba el salsero boricua a pesar de ser una estrella.
Juan José Hernández, director musical de San Juan Habana, afirmó que, de una u otra forma, todos los músicos del ritmo caribeño fueron influenciados con la música de Lavoe.
Felo Torres, líder de NKlabe, dijo que la “peculiaridad de Héctor Lavoe no solo fue por su forma cantar, sino de ser”.