Hasta el 21 de marzo fue suspendida la audiencia del caso de envenenamiento masivo con dietilene glycol.
El juez Luis Mario Carrasco decidió suspender la audiencia luego de que no se presentara una de las acusadas y su abogado defensor.
Se conoció que Josefa De la Cruz informó que no acudió a la audiencia porque estaba enferma y su abogado Valentín Jaén envió una nota informando la situación y además presentó un certificado médico, en donde constaba que también estaba incapacitado.
El vocero de los víctimas y afectados Gabriel Pascual cuestionó la actuación de Jaén.
Tras la suspensión de la audiencia los miembros del Comité de Familiares por el Derecho a la Salud y la Vida protestaron, y además exigieron un salón de audiencia más amplio para que puedan acudir la mayoría de los afectados.
Un grupo de integrantes del Comité cerró la avenida de los Mártires en desacuerdo por la suspensión de la audiencia.
JUSTICIA
Más temprano, Gabriel Pascual, presidente y representante legal del Comité de Familiares por el Derecho a la Salud y la Vida, destacó este lunes 14 de marzo, antes de que comenzara la audiencia por el envenenamiento masivo con dietilene glycol, que ellos buscan justicia.
Pascual también reiteró que existen discrepancias entre las cantidades que maneja el Ministerio Público y el Comité de Familiares por el Derecho a la Salud y la Vida en cuanto a la cantidad de afectados y los fallecidos.Pascual habla de que en todo el país hay más de 20 mil personas afectadas y que en el Ministerio Público hay más de 3 mil 100 denuncias.
El vocero de los afectados espera que tanto los funcionarios de la Caja de Seguro Social como los miembros de la empresa involucrada reciban el castigo adecuado.
No obstante, aclaró que ellos están preparados si se presentara una situación adversa.
El Comité de Familiares por el Derecho a la Salud y la Vida asegura que debido al envenenamiento masivo han muerto más de 10 mil personas, mientras que el Ministerio Público solo registra más de 500.
Decenas de asegurados se contaminaron cuando consumieron un jarabe de la Caja de Seguro Social que contenía dietilene glycol en vez de glicerina.
Ese envenenamiento masivo causó a decenas de pacientes insufiencia renal aguda, lo que ha deteriorado su calidad de vida.
