El expresidente de la Federación de Fútbol de Panamá (Fepafut), Ariel Alvarado, emitió ayer un segundo comunicado en relación con las acusaciones que le hace la justicia estadounidense.
Alvarado reveló que ha estado contactando a las autoridades de Estados Unidos (EU) para ponerse a su disposición y contribuir con las investigaciones.
Un grupo de 16 directivos y exfuncionarios de la Federación Internacional de Fútbol Asociado (FIFA) fueron acusados de corrupción el pasado jueves por la fiscal general estadounidense, Loretta Lynch.
A los 16 dirigentes, Lynch los responsabiliza supuestamente de “secuestrar al deporte para enriquecerse durante 24 años”.
Según Lynch, estos dirigentes mantuvieron un “abuso continuo” de su posición en el organismo para el enriquecimiento propio por medio de la comercialización de partidos.
Alvarado dijo, tras las acusaciones, que ha estado contactando a las autoridades estadounidenses porque no se ha cometido corrupción, conspiración para fraude o conspiración para lavado de dinero.
La Confederación de Norte, Centroamérica y el Caribe de Fútbol, en respuesta a la investigación del Departamento de Justicia de EU, suspendió provisionalmente a sus miembros implicados en estos nuevos casos, que vienen de mayo pasado cuando 14 dirigentes fueron acusados en Suiza y prosiguieron con la renuncia de Joseph Blatter como máximo dirigente de la FIFA.
Los suspendidos temporalmente son: Alfredo Hawit (Honduras), Ariel Alvarado (Panamá), Brayan Jiménez (Guatemala), Héctor Trujillo (Guatemala), Rafael Callejas (Honduras), Rafael Salguero (Guatemala) y Reynaldo Vásquez (El Salvador).
En el documento de cinco párrafos, Alvarado destacó que “conocido el anuncio de las autoridades de Estados Unidos de América, ya hemos estado contactando con los mismos para ponerme a su disposición, a fin de contribuir en el esclarecimiento total de los hechos que se investigan”.
Alvarado dijo que “leídos los cargos, debo precisar que al margen de algunas inconsistencias de fechas y cifras, existe un error de concepto porque no se ha cometido corrupción, conspiración para fraude, fraude, conspiración para lavado de dinero o lavado de dinero”.
A Alvarado, que estuvocomo titular de la Fepafut desde 2001 hasta 2011, se le vincula por recibir presuntamente coimas por 230 mil dólares por los derechos de comercialización de los partidos de Panamá para el Mundial de Sudáfrica 2010 (60 mil dólares) y Brasil 2014 (70 mil dólares). Además de obtener supuestamente $100 mil por los derechos de una Copa Oro, según un documento de la Corte de Nueva York (EU).
El directivo de la Comisión Disciplinaria de la FIFA agregó que “los fondos recibidos fueron un aporte económico razonable, acordado para apoyarme con los gastos de campaña para las elecciones de la Federación Panameña de Fútbol cuando opté como candidato a presidente de la misma”.
Alvarado explicó que durante su campaña se buscó a solicitud de un patrocinador una firma de abogados para manejarla.
“A solicitud del patrocinador, se buscó a la hoy extinta firma de abogados Vidal y Vidal para el manejo de lo relacionado con la campaña”, dijo en el comunicado.
Agregó que esta firma actuó “profesionalmente conforme a nuestras instrucciones, y desconocía de los actores que me estaban apoyando en la actividad”.
Por último, señaló que “solo nos resta reiterar que nuestro proceder ha sido con absoluta transparencia y que no hemos cometido conducta ilícita alguna”.
