El nivel de oxígeno en las aguas del río Escotá esta por debajo de los parámetros permitidos, así quedó evidenciado en los resultados de las muestras de agua tomadas tras la mortandad de peces detectada a inicios del mes de mayo.
Guillermo Nicholson, director regional del Ministerio de Ambiente, indicó que los niveles de oxígeno se mantenían en 5.93, 5.41 y 5.48 cuando debieran estar en 7.
Nicholson adelantó que esta realidad puede ser producto de la poca precipitación pluvial, por lo que los caudales del río están bien bajos.
Aunado al hecho de la gran cantidad de ceniza que cae al río, producto de las quemas de cañaverales que se dan en la zona.
Tras indicar que el pH del agua estaba bien Nicholson señaló que también se determinó la presencia de coliformes, aunque aclaró que estas no son capaces de provocar la muerte de peces.
Nicholson aseguró que sin oxígeno es imposible que las especies acuáticas, en este caso los peces, pudieran sobrevivir.
No obstante, dijo que en los próximos días recibirán los resultados para determinar la presencia o no de agroquímicos en el agua.
