4:30 p.m. - La Asociación Nacional para la Conservación de la Naturaleza (Ancon) se unió hoy, viernes, a las voces de los grupos ambientalistas que se han declarado en estado de alerta luego de que adjudicara la construcción de una carretera de 709 kilómetros que irá desde Venezuela hasta la frontera con Panamá, muy cerca del tapón de Darién.
Karla Aparicio, directora de Proyectos de Ancon, dijo que los panameños debemos preocuparnos por lo que sigue, días después de que el megaproyecto haya sido adjudicado por el gobierno saliente de Colombia.
La sociedad civil y las organizaciones no gubernamentales deben estar pendientes de esta situación, afirmó Aparicio, en declaraciones a Prensa.com. Lo único que faltaría es la apertura del tapón de Darién, enfatizó, al referirse a la reserva ecológica considerada como un pulmón de América.
Aparicio advirtió que la construcción de esta carretera podría propiciar la entrada de personas a una zona boscosa que pertenece al Parque Nacional del Darién.
La gente puede incursionar en tierras panameñas a través de este parque, lo que propiciaría la deforestación, cacería y la instalación de nuevas comunidades, añadió.
Consecuencias
En cuanto al temor de la apertura del tapón del Darién, José Polanco, ecólogo de Ancón, recordó que esto afectaría la conectividad de los corredores y bosques del área, lo cual pone en riesgo la biodiversidad existente.
Sumado a ello Polanco aseguró que la apertura sería una puerta de entrada para las nuevas inversiones e intereses económicos, tanto de particulares como del Estado que se puedan desarrollar en la provincia de Darién.
LicitaciónEl consorcio Vías de las Américas SAS PSF ganador de la licitación efectuada ayer jueves 5 de agosto está conformado por las firmas Odinsa, S. A., Valorcon, S. A., y Construcciones El Cóndor.
El concesionario tiene un año para obtener licencias ambientales, socializar el proyecto y afinar los estudios. La fase de construcción se extenderá por tres años y la operación y mantenimiento por otros 36 meses.
