PACORA, Panamá. (AP).- Decenas de jóvenes reclusos, entre ellos rivales de pandillas, han dejado sus diferencias a un lado para compartir talleres de construcción y de panadería, al ponerse en vigor un programa de capacitación vocacional en un reformatorio de menores construido al este de la capital panameña.
El plan, que mezcla educación y capacitación en varias actividades, así como jornadas deportivas y espirituales, tiene lugar en el Centro de Cumplimiento de Menores de Pacora, a unos 40 kilómetros de la capital, y sus impulsores dijeron el miércoles que esperan sirva de modelo futuro para el resto del sistema carcelario del país, agobiado por el hacinamiento.
Estados Unidos apoya esa iniciativa que se extenderá por tres años y donó 3,5 millones de dólares a una organización no gubernamental panameña que trabaja en la capacitación de los menores en el centro.
El objetivo es "brindarles una segunda oportunidad en la vida" a los jóvenes infractores, dijo el embajador estadounidense Jonathan Farrar durante un recorrido en la instalación el miércoles junto al ministro de Gobierno panameño, Jorge Ricardo Fábrega.
El centro tiene capacidad para 192 adolescentes, aunque por ahora sólo lo ocupan 71 menores, algunos de los cuales son integrantes de diversas bandas delincuenciales.
Los talleres de construcción y panadería arrancaron de lleno esta semana y en cada uno participan unos 20 internos. Próximamente abrirán las capacitaciones en los talleres de soldadura y tapizado de muebles.
