Al rendir declaración indagatoria por segundo día consecutivo ante la Fiscalía Cuarta Anticorrupción, que lo investiga por supuestos cobros ilegales de Cobranzas del Istmo, el exjefe de la Dirección General de Ingresos (DGI) Luis Cucalón sumó a la trama de este escándalo a sus antiguos jefes: los exministros de Economía y Finanzas Alberto Vallarino y Frank De Lima, y al ex viceministro y actual titular de la entidad, Dulcidio De La Guardia.
Tras estos señalamientos ante la fiscal Ruth Morcillo, su abogado, Víctor Chan Castillo, pidió la comparecencia ante el Ministerio Público de los exjefes de su cliente, para que aclaren su participación en las operaciones de Cobranzas del Istmo, empresa beneficiada con un contrato directo para recuperar impuestos morosos en el gobierno anterior.
La Fiscalía Cuarta Anticorrupción investiga la supuesta comisión del delito de peculado en los cobros ilegales de Cobranzas del Istmo, S.A. Por este caso ya han sido indagados Cucalón y Cristóbal Tobin Salerno. El primero está detenido preventivamente en la Dirección de Investigación Judicial (DIJ) en Ancón y el segundo tiene casa por cárcel.
La hija de Salerno, María Alessandra Salerno, también deberá concurrir a la fiscalía, lo mismo que Magaly Ramos, representante legal de Cobranzas del Istmo, cuya comparecencia está programada para hoy.
El viernes –según el abogado de Cucalón– se realizará un careo entre su cliente y Tobin Salerno. El viernes pasado, Salerno declaró a la fiscal que entregó $5.8 millones a Cucalón y que frecuentemente enviaba bolsas con dinero al expresidente Ricardo Martinelli, producto de las comisiones que recibía Cobranzas. En cada maletín –siempre, según el testimonio de Salerno– iban entre $400 mil y $600 mil.
Mientras, Chan Castillo aseguró que Cucalón reconoció los cheques que recibió como pagos por los cobros de Cobranzas del Istmo.
“Él [Cucalón] reconoce los cheques [que dijo Salerno que le dio] como un compromiso particular y no de coimas en Cobranzas del Istmo, por eso es necesario el careo el viernes”, dijo el jurista.
Ante los señalamientos de la defensa de Cucalón, el extitular del Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) Alberto Vallarino respondió que “como panameño estoy a favor con el avance de las investigaciones que realiza el Ministerio Público sobre el manejo del contrato entre Cobranzas del Istmo y el Estado. Por ello, antes de que se iniciara la investigación actual interpuse por iniciativa propia una diligencia exhibitoria de la empresa ante las autoridades”.
Además, Vallarino dijo que es muy importante que todos los panameños sepamos quiénes son los propietarios de Cobranzas del Istmo y quiénes han sido los beneficiarios económicos de las comisiones cobradas.
En tanto, el actual ministro del MEF, Dulcidio De La Guardia, y quien fungió como viceministro de Finanzas en la época cuando se firmó el contrato de Cobranzas del Istmo, indicó que no puede reaccionar, ya que desconoce en qué contexto Cucalón lo mencionó dentro de la trama de Cobranzas del Istmo.
De La Guardia aseguró que fue a través de las denuncias que interpuso la DGI y el MEF que se descubrió el “atraco” de Cobranzas del Istmo.
Poco antes de comparecer ante la fiscalía, Cucalón fue trasladado al Instituto de Medicina Legal y Ciencias Forenses para una revisión.
Lo transportó un carro Hyundai Accent de color blanco. Llegó esposado y custodiado por cuatro miembros de la DIJ.
Personas que a esa hora pasaban por la avenida Perú [8:40 a.m.] gritaban: “metan preso a ese poco de ladrones”. Otro fue más directo: “metan preso a Cucalón, ladrón”.
Una fuente de Medicina Legal informó que, en general, Cucalón se encuentra “estable” de salud, pero que debe mantener cuidados médicos, debido a que padece de hipertensión arterial, problemas cardíacos y fue operado de lacolumna.
