3:44 p.m. - Cuando hoy se cumplen 31 días de la crisis y el escaso suministro de agua potable en la capital, grupos de la sociedad civil organizada cuestionaron la labor del Instituto de Acueductos y Alcantarillados Nacionales (Idaan) para superar la problemática.
Cerca de un millón de habitantes de la capital (Panamá y San Miguelito) padecen debido a esta crisis, cuyo final no han podido precisar aún las autoridades competentes.
En medio de la crisis, grupos de la sociedad civil organizada se pronunciaron hoy y advirtieron que esta situación conlleva al desarrollo de enfermedades infectocontagiosas.
Lo que es peor, las autoridades han sido incapaces de solucionar los problemas de la planta potabilizadora de Chilibre y de garantizar a la población un suministro de agua alternativo y digno, manifestaron en un pronunciamiento las organizaciones.
El documento, fechado hoy 8 de enero, lleva la firma de los representantes de Consumo Ético, Espacio de Encuentro de la Mujer y la Central General de Trabajadores de Panamá.
Piden investigación En su pronunciamiento, las organizaciones solicitaron una investigación exhaustiva para determinar las verdaderas causas que originaron la crisis.
Además, piden una explicación al Instituto de Acueductos y Alcantarillados Nacionales (Idaan), a fin de que de a conocer las medidas de urgencia nacional que aplicará el Gobierno ante esta crisis.
Producción de agua, bajo análisis
En tanto, el Ministerio de Salud (Minsa) continúa realizando los análisis a las muestras que han tomado del agua de la red de distribución de la planta potabilizadora de Chilibre, que aún mantiene altos niveles de turbidez.
Los registros varían de 178 a 165 unidades nefelométricas (que mide los grados de turbidez), cuando el nivel ideal es 5 unidades nefelométricas.
Ante esta situación, el ministro de Salud, Franklin Vergara, insistió en que no es recomendable tomar agua del grifo.
El ministro señaló, en RPC Radio, que se han dado casos de pacientes con problemas gastrointestinales. Son síntomas moderados, como dolores abdominales, explicó Vergara, quien admitió que también se han presentado casos de diarrea.
Según el ministro, aunque las pruebas realizadas indican que no existe presencia de crecimiento de bacterias, esas aguas tienen alto contenido de metales que están en la tierra y que también pueden contribuir a que se tengan malestares gastrointestinales. Pese a ello, Vergara dijo que no se han registrado hospitalizaciones ni casos de gravedad por esta situación.
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