5:42 p.m. - CIUDAD DE PANAMÁ (DPA). -Iberoamérica obtuvo notables avances en materia electoral, pero enfrenta un reto mayor: el narcotráfico y el crimen organizado, que amenaza a la democracia, reconoció hoy Daniel Zovatto, director regional del Instituto Internacional para la Democracia y la Asistencia Electoral (IDEA).
Tras disertar en la II Conferencia Iberoamericana sobre Justicia Electoral en la capital panameña ante magistrados y fiscales de la región, Zovatto indicó a dpa que en la denominada "Tercera Ola", o período de tres décadas de democracias que pusieron fin a las dictaduras, hay progresos sustanciales.
Entre los avances en Iberoamérica enumeró la consolidación institucional por parte de los organismos electorales, aunque con algunas diferencias que definen la diversidad, y la eliminación del "fantasma" del fraude electoral clásico, prevenido a través de la autonomía y eficiencia de instancias reguladoras en ejercicio.
No obstante, indicó que una nueva agenda electoral debe prever mejores condiciones de equidad y el financiamiento de "la política con la política", para evitar que el sistema democrático sea penetrado con fondos del narcotráfico y se produzca la captura del Estado y sus instituciones.
En ese sentido, el dirigente de IDEA abogó por regulaciones que prevengan las "campañas sucias" de propaganda, a las que apelan algunos grupos con el fin de destruir reputaciones y desacreditar a los liderazgos, y recomendó la adopción de medidas que preserven el derecho a la libertad de expresión.
Subrayó que la dimensión electoral no escapa del narcotráfico, un flagelo que representa uno de los mayores peligros a la "calidad de la democracia", y adujo que cuando invade el tejido social, se convierte en un "cáncer" difícil de erradicar.
Zovatto añadió que el negocio de la droga ha permeado a países que no disponen de una adecuada legislación para impedir que el "dinero sucio" alcance a las campañas electorales que crearían espacios para el dominio criminal territorial.
El director de IDEA señaló que en países como México y Colombia son discutidas medidas para "blindar" a los procesos electorales y reducir la penetración del narcotráfico en los comicios, en un intento dirigido a evitar el acceso de mafiosos al poder político.