PANAMÁ, Panamá. (ACAN-EFE).- La falta de igualdad de género es un fenómeno social que no solo afecta a las niñas, sino también a los niños, que pueden ser víctimas de violencia física o psicológica como resultado de estereotipos arraigados en la familia y la sociedad, según un estudio mundial divulgado este martes en Panamá.
El informe "Por ser niña. Y, los niños qué?", de la organización no gubernamental Plan Internacional, resaltó que "los niños y hombres también son afectados por la inequidad de género", pero que, al mismo tiempo, "son actores claves para generar un cambio y formar un mundo más equitativo".
Plan Internacional, fundado en 1938 y con presencia en 65 países, propuso promover la igualdad desde la temprana edad, a través de la educación, a fin de combatir "muchas creencias estereotípicas sobre roles de género que ya están muy arraigadas entre los jóvenes".
La organización no gubernamental explicó que realiza cada año, desde 2006, el estudio "Por ser niña", centrado en evaluar el estado de las pequeñas en el mundo a fin de "proporcionar evidencia sobre por qué necesitan ser tratadas de manera diferente a cómo se trata a los niños y a las mujeres adultas".
Es conocido que empoderar a una niña es una clave vital para que una familia salga de la pobreza. Pero desde que iniciamos esta serie de estudios nos preguntábamos, y los niños qué?", expresó el director de Plan para América Latina y el Caribe, Roland Angerer, al presentar el informe "Por ser niña. Y, los niños qué?" en la capital panameña, donde está la sede regional de la organización.
De acuerdo al estudio, que involucró a más de 4 mil niñas y niños de al menos nueve países, "los roles tradicionales del género masculino también tienen consecuencias negativas" en las vidas de los niños y hombres.
Ello, porque los expone "más a la violencia" e incluso les lleva a buscar "menos la atención temprana y adecuada en salud porque tienen que aparentar de ser fuertes", explicó Angerer.
Según el informe, en el marco del estereotipo de "macho fuerte" algunos niños "son retados a probar su hombría, a veces con consecuencias fatales", y "también se les alienta a esconder sus emociones, lo que es dañino para su salud mental y física y en sus relaciones de adulto".
El experto mexicano Banno de Keijzer, destacó que aunque "es muy reciente el que se analice a los hombres desde la mirada de género", trabajar desde esa nueva perspectiva puede contribuir a prevenir "múltiples problemas: desde distintas formas de violencia hasta los alcances de una paternidad más cercana, afectiva y comprometida".