11:51 a.m. - CIUDAD DE PANAMÁ (DPA). -Dos estudios sobre el manejo de cuencas son utilizados en Panamá como principal modelo de respuesta institucional y comunitaria para la adaptación y mitigación ante el cambio climático, así como reducción de las vulnerabilidades, informaron hoy autoridades locales.
El jefe de la Unidad de Cambio Climático de la Autoridad Nacional del Ambiente (Anam), René López, dijo a dpa que el programa abarca las cuencas de los ríos Tabasará, en la comarca Ngäbe-Buglé, en las provincias de Chiriquí y Veraguas, y Chucunaque, en las comarcas Wargandi y Emberá-Wounáan, en la provincia de Darién.
Aclaró que la iniciativa, respaldada con una partida económica de cuatro millones de dólares, se enmarca en la Ventana Temática de Medio Ambiente y Cambio Climático, del Fondo PNUD-España, para alcanzar los Objetivos de Desarrollo de Milenio, entre ellos la reducción de los niveles de pobreza y el riesgo en las comunidades.
"Queremos generar una conciencia preventiva de la gente y que mejoren sus condiciones de vida en los próximos años", acotó López.
El Chucunaque es el río más grande de Panamá, con una longitud de 231 kilómetros. Conjuntamente con los afluentes Tuira y Balsas integra una cuenca hidrográfica de 10 mil 664 kilómetros cuadrados, que es la mayor de Panamá.
A su vez, el Tabasará tiene una longitud de 132 kilómetros. Su cuenca cubre mil 289 kilómetros cuadrados y se caracteriza por las llanuras estériles, tierras degradadas y altos niveles de erosión y deforestación, y la contaminación causada por herbicidas utilizados en la industria bananera.
López precisó que los técnicos y cooperantes han avanzado en la identificación de vulnerabilidades de temperatura y precipitación, así como en las fuentes hídricas disponibles, situación de pobreza y recursos sanitarios y alimentarios, con el propósito de generar las medidas más efectivas de adaptación y mitigación.
Por su parte, Elsa Arenas, del Ministerio de Salud, comentó a dpa que los organismos públicos que participan en el programa trabajaron en el diseño de una línea basal, para conocer si en los grupos humanos existe afectación sanitaria que pueda ser relacionada con el cambio climático.
Precisó que los funcionarios de Salud han realizado diversas encuestas, cuyos datos serán incorporados a un informe oficial. Los estudios científicos incluyen aspectos biológicos de las poblaciones mayoritariamente indígenas que habitan en las cuencas de los caudalosos ríos Chucunaque y Tabasará.
