NÁPOLES,Italia (ANSA).- Los largos tentáculos de las investigaciones de la Fiscalía de Nápoles sobre presuntos sobornos pagados por la sociedad Agusta Westland, controlada por el grupo Finmeccanica, llegaron hasta Suiza, a raíz de una operación cuyo objetivo era vender doce helicópteros a la India.
El caso estuvo en el centro de una serie de allanamientos llevados a cabo en Lugano por orden de los fiscales de Nápoles que investigan a ese grupo italiano, los mismos que están indagando por "corrupción internacional" al hombre de negocio Valter Lavítola, acusado del pago de presuntos sobornos en Panamá.
Los allanamientos tuvieron lugar en el marco de la investigación sobre las licitaciones que esa misma fiscalía realiza por orden del procurador Francesco Greco y de los fiscales Francesco Curcio, Vincenzo Piscitelli y Henry John Woodcock, quienes están a su vez indagando el caso de presuntos sobornos pagados por el mismo grupo en Panamá, hecho desmentido repetidas veces por la misma sociedad italiana.
Las investigaciones comenzaron -afirman fuentes judiciales en Nápoles- a partir de las revelaciones hechas a los magistrados por parte del exjefe de las relaciones externas de Finmeccanica, Lorenzo Borgogni, quien en sus declaraciones se refirió también a "tangenti" (sobornos) que habrían sido depositados al partido de la Liga Norte, que desde hace unos días se encuentra en el medio de un escándalo por corrupción.