8:47 a.m. - GORGONA, Panamá. La caída de las pocas palmeras que aún sobrevivían en la playa de Gorgona es la señal más contundente que deja a su paso el ciclo de las mareas altas que se registra en la región.
Ese es el panorama real que se aprecia una vez se llega al lugar y que es confirmado por sus pobladores. Las mareas altas ocurridas desde mayo han afectado también parte de las estructuras de los muros que separan al mar de los sitios de recreación.
Francisco Lozada, quien fuera pescador y ahora cuida un sitio que alberga cabañas de alojamiento, recalcó que Gorgona ha perdido su vegetación propia integrada por palmeras y árboles de almendros.
En 1980 toda la playa estaba rodeada de una vegetación de árboles medianos, que se mezclaban con palmeras llenas de sus frutos, hoy no ocurre así, afirmó Lozada.
Lo preocupante, según el residente, es que las autoridades de seguridad pública no han podido implementar una medida que proteja la población ante los constantes oleajes que son el causante de la desaparición de esta parte de la vegetación. Sabemos que es inevitable detener la furia del mar, indicó.
