En quince días el Gobierno y los grupos indígenas y campesinos se verán las caras nuevamente en la mesa del diálogo de Barro Blanco.
La decisión por parte de los Ngäbe-Buglé se mantiene en la suspensión de la obra a pesar de que el Gobierno planea solicitar a las financieras internacionales sacar a la empresa Genisa del ruedo.
La cacica general, Silvia Carrera, con un rostro visiblemente de molestia, señaló que la posición es mantener el río Tabasará libre y no cambiando la empresa.
Isabel de Saint Malo de Alvarado, vicepresidenta de la República y canciller, reconoció que el Gobierno mantiene su firme compromiso de promover el diálogo para el encuentro de posiciones comunes, a través del consenso entre las partes en conflicto.
De Saint Malo dijo que el Gobierno se compromete en garantizar las acciones correspondientes a fin de que la empresa Genisa asuma la responsabilidad legal, económica y social respecto a las incompatibilidades demostradas en la mesa de diálogo de Barro Blanco.
En tanto, se establece una comisión técnica, conformada por los equipos técnicos del Gobierno y de la Comisión Indígena y Campesina, para valorar distintas implicaciones sociales, jurídicas y económicas de las decisiones que se tomen respecto al proyecto hidroeléctrico de Barro Blanco.
