3:31 p.m. - En la República de Panamá se prohibió formalmente el uso en salud pública del plaguicida Dicloro Difenil Tricloroetano (DDT) por sus implicaciones en la salud de la población y en el ambiente.
De acuerdo con la Resolución No.0436 de 17 de mayo y publicada ayer, miércoles, en la Gaceta Oficial, también queda prohibida la producción y la importación de cualquier sustancia o alimento que contenga DDT.
Se establece que el Ministerio de Salud (Minsa) coordinará con la Autoridad Nacional de Aduanas la aplicación de esta reglamentación para controlar la importación de los artículos que contengan DDT.
Solo se permite la exportación de DDT o productos contaminados con esta sustancia para su eliminación, siempre y cuando el país importador cuente con la tecnología para el tratamiento y disposición final de este contaminante órgano clorado, previa notificación al Minsa como autoridad competente, según lo dispuesto en el Convenio de Basilea, destacó el artículo No.4 de la citada resolución.
También queda prohibido desechar el DDT y productos contaminados con esta sustancia en los sistemas de tratamiento de aguas residuales y recolección de desechos sólidos comunes.
Según el Minsa, la medida forma parte de compromisos internacionales que adquirió Panamá, ya que este producto no se usa en el país.
Por su parte, Virgilio Saldaña, de la Asociación de Productores de Tierras Altas, explicó que, en efecto, "desde hace muchos años se dejó de usar este producto" que prácticamente ya está descontinuado.
Saldaña señaló que los productores no utilizan el DDT como plaguicida porque es un producto altamente tóxico y residual. "Ninguna persona puede usarlo", recalcó.
De hecho, el uso de este pesticida se usó en el pasado para el combate a la malaria hasta que se comprobó el alto riesgo al que se exponía a las personas. De ahí que quedó limitado y se ha ido eliminando del todo paulatinamente, tal lo anunciaron organismos de las Naciones Unidas en el año 2009.