7:49 a.m. - CIUDAD DE PANAMÁ (DPA). -Más de 150 técnicos y productores participarán en Panamá, del 19 al 22 de julio, en el Primer Encuentro Centroamericano de Bambú, para la sostenibilidad del cultivo, dijo hoy el dirigente organizador Rolando Sánchez Diez.
En declaraciones a dpa, Sánchez Diez precisó que la reunión fue convocada en Panamá con el respaldo del Centro Internacional del Bambú y Ratán (INBAR), el Centro Agronómico Tropical de Investigación y Enseñanza (CATIE) y la Comisión Nacional del Bambú.
El encuentro centroamericano incluye la participación de especialistas e investigadores de Belice, Costa Rica, El Salvador, Guatemala, Honduras, Nicaragua, Panamá, República Dominicana, Cuba, México y Ecuador, que han convertido al cultivo en una alternativa económica vinculada a la protección ambiental.
Sánchez Diez señaló que el bambú (Guadua angustifolia) es considerado "el acero del futuro", debido a su flexibilidad, resistencia y capacidad de adaptación.
Añadió que las cañas de la planta son utilizadas con éxito en China, Colombia, Costa Rica y Nicaragua, en la fabricación de viviendas, muebles, pisos, instrumentos y utensilios ecológicos.
Nicaragua empezó a exportar bambú como elemento de construcción en Haití, debido a su resistencia a las sacudidas telúricas en ese país caribeño, y cada vez más productores se apoyan en ese recurso.
Por su parte, técnicos del Centro Nacional de Tecnología Agropecuaria y Forestal (CENTA), de El Salvador, recomendaron a los productores el uso de varas de bambú como tutor (poste o soporte) en los cultivos de tomate, pepino y maracuyá, con el objetivo de obtener frutos de calidad.
Un modelo comparativo de INBAR señala que, en un período de 10 años, una hectárea de bambú mozo (Phyllostachys pubescens) en China captura 30 toneladas de dióxido de carbono más que una plantación del mismo tamaño de abeto chino (Cunninghamia lanceolada).
Al respecto, Sánchez Diez dijo que en Panamá han sido iniciados proyectos para la construcción de casas y hoteles ecológicos con bambú.
Aclaró que la propuesta ha generado gran interés entre los grupos ambientalistas, talleres de ebanistería y empresas que apoyan a la agricultura sostenible.