MADRID, España. (DPA) -Mariano Rajoy será el primer jefe del Ejecutivo español que tenga la máxima representación de España en una Cumbre Iberoamericana.
La Cumbre que se realizará el viernes y el sábado en Panamá, será la primera a la que faltará el rey Juan Carlos, convaleciente de su operación de cadera izquierda de septiembre.
El monarca, de 75 años y uno de los principales impulsores de estos encuentros que arrancaron en 1991 en la mexicana Guadalajara, era hasta ahora el único mandatario que había asistido a todas las citas, que de hecho son de las más importantes en su agenda.
La Cumbre, además, es especial, porque está considerada como "la cumbre de la renovación" por los cambios que se aprobarán en ella -entre ellos un carácter bienal en vez de anual de estos encuentros- y porque tras ocho años es la última del uruguayo Enrique Iglesias como secretario general iberoamericano.
Pero como ocurrió el 12 de octubre con el desfile militar de la fiesta nacional, el rey se queda sin ella por orden expresa del doctor Miguel Cabanela, el cirujano que lo operó y que a finales de noviembre, previsiblemente, volverá a intervenirlo para colocarle una prótesis definitiva.
Rajoy aterrizará en la tarde del día 17 en Ciudad de Panamá junto a su mujer, Elvira Fernández, y estará al frente de la delegación española en la cumbre.
Lleva una agenda intensa, que incluye el tradicional almuerzo con el presidente de México y el también habitual desayuno con los mandatarios de los países centroamericanos, así como su participación en el II Foro de Comunicación y en el IX Encuentro Empresarial Iberoamericano.
Pero será el príncipe Felipe el que atraerá la mayor atención pese a no participar oficialmente en la cumbre, que lleva por lema "El papel político, económico, social y cultural de la Comunidad Iberoamericana en el nuevo contexto mundial"