PANAMÁ, (DPA).– Un grupo de siete refugiados cubanos, entre ellos dos mujeres, inició hoy, lunes, una huelga de hambre frente a la sede de la Cancillería de Panamá, en el Casco Antiguo de la metrópoli, y amenazó con coserse la boca, ante el abandono y desprotección oficial al que está sometido.
Edelis Savón Frómeta, uno de los manifestantes, comentó a DPA que el grupo enfrenta un “maltrato psicológico” en este país.
Cinco de los cubanos arribaron a Panamá el 5 de septiembre de 2013 como “refugiados por razones humanitarias”, tras haber salido de Bahamas, donde encalló la nave que los transportaba. Las dos mujeres del grupo llegaron posteriormente y recibieron calificación de refugiadas.
El grupo está integrado, además, por Jorge Luis Aguilera, Mayrelis González, Eulises Benítez, Mikel González, Yudián Chala González y Yuseidy Quintana García.
Savón Frómeta sostuvo que el traslado a Panamá se cumplió luego de la promesa oficial de recibir en este país los derechos de residencia y de trabajo, pero aclaró que “nada de ello se ha cumplido”.
Los siete cubanos culpan de la situación de desamparo al abogado Lorenzo Palomares, quien reside en Miami, Estados Unidos, y al jurista panameño Guillermo Cochez, exembajador de Panamá en la Organización de Estados Americanos, quienes habrían sacado “provecho político” al traerlos a este país engañados.
“No le estamos pidiendo (al gobierno del presidente Ricardo Martinelli) ni carros, ni casas, ni diamantes. Le estamos pidiendo lo que nos corresponde como asilados”, comentó Savón Frómeta tras señalar que irónicamente el mandatario panameño fue condecorado en Miami por trasladar “balseros” cubanos de Bahamas a Panamá.
Añadió que aún se recupera de una lesión en un pulmón, causada por agentes policiales que lo reprimieron en una cárcel bahamesa.