PANAMÁ, (ACAN-EFE).– Los protagonistas de la “XXIII Cumbre Iberoamericana” centraron hoy, sábado, sus mensajes en la necesidad de renovar la relación entre América Latina, España y Portugal, en cuestiones como el comercio y la inversión, sin olvidar las habituales menciones a la interminable lacra del narcotráfico.
Durante las sesiones plenarias de la Cumbre también proliferaron los mensajes de apoyo al rey Juan Carlos y a la presidenta argentina, Cristina Fernández, ausentes del encuentro por problemas de salud, y de reconocimiento al titular de la Secretaría General Iberoamericana (Segib), Enrique Iglesias.
Iglesias, que se despide en Panamá de ocho años de labor al frente de la Segib, fue el segundo orador de la jornada tras el mandatario anfitrión, Ricardo Martinelli, que abogó por lograr “más Iberoamérica” con “más acción de parte de los gobiernos y de las sociedades”.
Martinelli apuntó que “el equilibrio entre la parte ibérica y la latinoamericana está cambiando” por el contexto económico global y en ese contexto es importante que América Latina encuentre “en la comunidad iberoamericana un instrumento útil para emerger económicamente en el siglo XXI con España y Portugal como socios”.
Después el presidente del Gobierno español, Mariano Rajoy, animó a las empresas latinoamericanas a establecerse en su país al subrayar que esa región “siempre ha sido una oportunidad para España” y “España también es una oportunidad” para ella.
El jefe de Estado portugués, Aníbal Cavaco Silva, remarcó el renovado y atractivo perfil de América Latina para los inversores europeos y recordó que Iberoamérica representa cerca del 11% de la economía mundial, por lo que debe “aprovechar” ese potencial a nivel comercial y profundizar sus acuerdos.
El colombiano Juan Manuel Santos sugirió sacar partido de la renovación de la comunidad, tema central de la discusión en Panamá, para que sus miembros se redescubran tras muchos años de relación.