10:34 a.m. - CIUDAD DE PANAMÁ, (DPA) -Las autoridades ambientales sacrificarán en los próximos dos meses a 2 mil 500 reses, caballos y búfalos en estado salvaje en el Parque Nacional Coiba, en el Pacífico panameño, para preservar la categoría de Patrimonio Mundial de la Humanidad otorgada al área.
El administrador regional de la Autoridad Nacional del Ambiente (ANAM) en la occidental provincia de Veraguas, Jeremías Aguilar, señaló que han sido realizados reconocimientos aéreos sobre los lugares agrestes ocupados por animales ajenos a la fauna del parque.
La introducción de ganado en áreas protegidas data del siglo XX. Desde 1919 hasta 2004 la isla Coiba, la mayor del archipiélago del parque, fue utilizada como colonia penal para recluir a peligrosos criminales. En las noches, eran los policías quienes se encerraban en celdas protegidas por barrotes, candados y cadenas.
Juan Maté, del Instituto Smithsonian de Investigaciones Tropicales, quien integra el consejo directivo del parque Coiba, dijo a La Prensa que, en contra del plan inicial, el ganado debe ser sacrificado en el lugar para luego sacarlo. Sin embargo, descartó la intención de aprovechar su carne.
Creado por Decreto Ejecutivo en el año 1991, el Parque Nacional Coiba es una de las joyas naturales de Panamá. Protege ecosistemas marinos, insulares y costeros. Posee unas 270 mil 125 hectáreas, de las que 216 mil 543 son marinas.
El patrimonio natural forma parte del Corredor Marino de Conservación del Pacífico Este Tropical (CMAR), que enlaza cinco parques nacionales: isla del Coco, en Costa Rica, isla Coiba, en Panamá, Malpelo y Gorgona, en Colombia, y Galápagos, en Ecuador.
Los mares de Coiba son también el hábitat de la enorme ballena jorobada o yubarta (Megaptera novaeangliae), la orca (Orcinus orca), el delfín moteado tropical (Stenella attenuata) y el delfín mular (Tursiops truncatus). En sus aguas cálidas se reproducen diversas especies de peces de importancia comercial.