Como se esperaba, la cuadragésima sexta versión del Festival Nacional del Toro Guapo fue un éxito y se despidió con mucha alegría y entusiasmo por miles de antoneros y visitantes a este distrito coclesano, cuya tradición por la ganadería derivó en esta fiesta de origen colonial.
El desfile de carretas realizado el domingo acogió a espectadores que se agolparon en las aceras para ver desfilar a 300 delegaciones folclóricas de diversos géneros, que reflejaron distintas estampas de la panameñidad.
Presidido por la hermosa Ninozhka Franco, reina del Festival Nacional del Toro Guapo, la caravana de carreteras con motivos autóctonos arrancaba aplausos a las escenas más pintorescas de nuestra campiña.
Este año el patronato se concentró en encontrar, a través de un concurso, la segunda dama del toque del almirez, un instrumento metálico de dulce tañido que acompaña el ritmo folclórico que engalana el musical típico del toro guapo.
Otra novedad fue la confección por primera vez de la jáquima de aparejo vaquero, de las esterillas y esteras para dormir y que fueron tejidas por las manos de la abuela de 103 años de edad, Máxima Pérez, oriunda del distrito de Antón, quien realizó la demostración.En esta nueva versión también se tomó como preferencia el destacar en vida a personajes que han dejado sus huellas folclóricas, profesionales, incluyendo a la parroquia de Antón.La imposición de la medalla Armando del Rosario, propulsor del festival, recae en la figura del educador y folclorista Julio Ortega.En cuanto a la escogencia de la primera dama del toque del almirez esto recayó en la persona de Edith De León Goti.
Los visitantes, turistas y los propios antoneros quedaron complacidos con el programa, los concursos de habilidades domésticas, la competencia de voz y canto infantil, toque y repique del tambor, la vaca enchutarrada, y las presentaciones folclóricas que complementaron las actividades que el distrito de Antón volverá a presentar en octubre del próximo año.








