Odebrecht es el gran constructor del continente. Autopistas, aeropuertos, metros, hidroeléctricas o gasoductos. El portafolio es amplio y depende de las necesidades de cada país, aunque hay algo característico a lo largo del tiempo.
El imperio brasileño ha sido señalado por supuestos sobrecostos en varios países, en varios momentos y por varias obras.
Desde el año pasado, al quedar al descubierto lo que la Fiscalía denomina una red criminal, se encuentran documentos con los que aparentemente se podría verificar que el esquema de sobreprecios y sobornos se podría haber replicado en otros países de América Latina (AL).
A Alberto Youssef, acusado de lavado de dinero y considerado pieza clave de la gigantesca trama de desvío y blanqueo de dinero, se le encontró en su domicilio una lista de 747 obras públicas en Brasil y otros países de la región, como Ecuador, Argentina, Colombia y Uruguay.
O Globo publicó que el valor total estimado de esas obras superaba los $4 mil 300 millones.
Para las autoridades, la lista podría sugerir que el esquema criminal de fraude, sobreprecios y “propinas” va mucho más allá de Petrobras.
La lista de Youssef incluye la construcción de un gasoducto en la provincia argentina de Córdoba en 2008 y la ampliación del puerto Mariel en Cuba, detallada ampliamente por el diario Valor Económico.
Youssef fue quien contó a la Fiscalía cómo movilizaba cientos de millones de dólares a través de Brasil y más allá.
Operaba una casa de cambio, pero en el mundillo de los negocios, era conocido como una especie de banquero del mercado negro.
Youssef ha prometido seguir cooperando con las autoridades, por lo que no se descarta que en el futuro cercano, las investigaciones de Odebrecht salpiquen a otros países.
Los escándalos de Odebrecht han sido de todo tipo. En 2014, el Ministerio de Trabajo de Brasil inició un proceso judicial contra el holding por trabajo esclavo y tráfico internacional de personas en una central de caña de azúcar en Angola.
