8:40 a.m. - En 21 meses de gobierno, el presidente de la República, Ricardo Martinelli, ha gastado 12 millones 722 mil 142.59 dólares de la partida discrecional.
El más reciente reporte, del primer trimestre de 2011, que fuera colgado esta semana en el sitio web de la Presidencia de la República, indica que entre enero y marzo el Ministerio de la Presidencia giró 2 millones 138 mil 518 dólares con 46 centésimos del fondo correspondiente a la partida discrecional.
Esta cantidad se suma a los 8 millones 833 mil 425.75 dólares que se giraron de la partida discrecional durante 2010 y al un millón 750 mil 198.38 dólares correspondientes a los últimos dos trimestres de 2009. Martinelli asumió el cargo el 1 de julio de 2009.
Del informe Ejecución financiera de la partida de Gastos Asignaciones Globales - Partida Discrecional del primer trimestre de este año se desprende que un millón 435 mil 728.92 dólares (el 67% del total) fue destinado a compra de materiales de construcción para mejoras o edificaciones de hogares de personas de escasos recursos, algo que el ministerio ubica bajo la categoría de Mitigación de desastres y mejoras al hogar, en tanto que 321 mil 561.74 dólares (el 15%) corresponden a la categoría de Gastos médicos locales; y 258 mil 947.35 dólares (el 12%) están en la denominación de Gastos médicos en el extranjero.
El resto está distribuido entre: Patrocinio para actividades culturales, educativas y deportivas locales y en el exterior (81 mil 558.67 dólares); gastos funerales (24 mil 227 dólares); convenciones, foros, seminarios, concursos y giras locales y en el exterior (8 mil 149 dólares); y asistencia educativa local (8 mil 345.78 dólares).
Los gastos más altos del trimestre Durante el mes de enero de 2011 destaca un pago por 100 mil dólares a la Fundación Favarolo, de Argentina, para costear el trasplante hepático de la menor Kelineth Castillo; otro por 18 mil 112.50 dólares para comprar una prótesis para una niña que padece de un tumor en la rodilla; tres desembolsos que sumados dan 17 mil 650 dólares, para adquirir insumos para la clínica del Servicio de Protección Institucional (SPI), y uno por 8 mil 34 dólares para pagar la seguridad durante la feria de Tanara, en Chepo.
Para el mes de febrero, los gastos más altos fueron: 20 mil dólares para tratamiento médico por colocación de un sistema de estimulación cerebral profunda para una persona que sufre del mal de Parkinson, y 14 mil 473 dólares para trasladar a un panameño fallecido en Berlín.
En marzo, en tanto, los pagos más elevados fueron por pagos a hospitales y servicios médicos, en Panamá y el extranjero.
Dos facturas, una por 45 mil dólares y otra por 53 mil 793.50 dólares, correspondieron a gastos médicos y de hospitalización de dos personas de escasos recursos.
También consta en el informe el pago de las cirugías de Lidia Atencio y Luis Contreras (víctimas del accidente del bus 8B-06), por 108 mil 958.85 dólares, y el desembolso de 31 mil 700 dólares para cubrir la operación por discos lumbares herniados, de Jorge Isaac Chandeck, hijo del excónsul de Panamá en Brasil, quien fue uno de los miembros del Partido Revolucionario Democrático que respaldó a Ricardo Martinelli durante la campaña que lo llevó a la Presidencia de la República en 2009.
También hay pagos para actividades de Carnaval, para la compra de un acordeón para el Conjunto Típico del Centro Básico San Vicente de Paúl de Colón, para adquirir dos vehículos Four Wheels para dos personas con discapacidad, para sillas de ruedas, para pago de matrícula de estudiante de escasos recursos, entre otros.
Historia de la partida "Desde el golpe de Estado de octubre de 1968 se crearon en la Presidencia de la República, en la Comandancia de la Guardia Nacional y en otros altos despachos superiores, fondos sustanciales que fueron manejados personalmente por los titulares de dichos cargos y cuyo control estaba fuera de toda verificación posible", denunció Rubén Darío Carles, en 1990, cuando fungía como contralor de la República.
Para esa fecha se realizó una auditoría que permitió conocer que los siete presidentes de la dictadura recibieron 35.9 millones de dólares para usar a su discreción.
El entonces presidente de la República, Guillermo Endara, ordenó cancelar esos fondos, ya que funcionaban con base a sobregiros contra el Banco Nacional, y por recomendación de Carles se sustituyó esa práctica por el concepto de "gastos imprevistos", que debían ser autorizados por la Contraloría y cuyos fondos saldrían del traslado de partidas del Presupuesto.
La discrecionalidad volvió a instaurarse durante el gobierno de Ernesto Pérez Balladares, cuando la Comisión de Presupuesto introdujo el concepto en la Ley de Presupuesto. Al final de su gestión, el expresidente Pérez Balladares (1994-1999) se gastó 25.3 millones de dólares de manera discrecional, mientras que Mireya Moscoso (1999-2004) utilizó 23.2 millones de dólares y Martín Torrijos 22.3 millones de dólares.
En 2004, el contralor, Alvin Weeden, y los excontralores José Chen Barría y Gabriel Castro, coincidieron en que la "discrecionalidad" de estas partidas consiste en que el presidente tiene completa libertad para decidir cómo se utiliza, al tratarse de una "partida global que no tiene una definición presupuestaria".