Para la Autoridad del Canal de Panamá (ACP) los argumentos planteados por el consorcio Grupo Unidos por el Canal (GUPC) para suspender los trabajos de ampliación de la vía marítima carecen de sustento legal y no son claros.
Por consiguiente, “no dan al contratista [GUPC] motivos para suspender la obra” y además indican que la nota de preaviso enviada el 30 de diciembre de 2013 es inválida.
La ACP llegó a esas conclusiones luego de analizar la misiva, que fue hecha pública por GUPC el pasado 1 de enero.
Por otro lado, la ACP le recordó al contratista que el pasado 13 de diciembre le exigió que respondiera en siete días el motivo de varias faltas y presiones ilegítimas para retrasar la ejecución del proyecto, “sin embargo, a pesar de la disposición de la ACP por que se solventaran y corrigieran, el consorcio no ofreció una respuesta. GUPC solicitó una extensión hasta el 15 de enero pero aún no ha respondido”.
Esta posición de la ACP surge luego que en una entrevista al diario español El País el administrador de la ACP, Jorge Quijano, afirmara que los responsables del proyecto están “preparados para ser un poco agresivos” y asegurarse de que la obra se haga “lo más pronto posible”.
Quijano planteó que la ACP no se iba quedar esperando que el tiempo pasara sin reaccionar luego de conocer la posición de GUPC y su carta de preaviso.
La ACP aclaró hoy, domingo, que ellos buscan con el GUPC respuesta sobre la reducción de personal en los sitios de construcción; la falta de progreso en las tres represas de Borinquen que son parte de este contrato y retrasos significativos en la entrega de las compuertas de las esclusas.
Busque más información sobre este tema en la edición impresa de La Prensa de mañana lunes.
