Hoy lunes, 22 de abril, se celebra el “Día de la Tierra” y los panameños recuerdan esta fecha preocupados por la destrucción de manglares y protestas de los grupos indígenas contra la construcción de hidroeléctricas y las explotaciones mineras.
Esta conmemoración se instauró en Estados Unidos en 1970, con el fin de recordar la importancia de proteger el planeta. Ya son 42 años en los que los humanos se toman un día para reflexionar sobre el único hogar que poseen y como pueden cuidarlo.
MAYOR CONCIENCIA
Para Rosabel Miró, directora ejecutiva de Audubon Panamá, el panameño entiende la importancia del medio ambiente y lo vital que es su protección. Sin embargo, Miró planteó que al panameño le falta demostrar que entiende lo que ocurre y que no está de acuerdo con lo que sucede.
“La gente está comprendiendo que, si el ambiente no está sano, ellos no van a estar sanos, si el ambiente no está protegido, ellos no van a estar protegidos”, recalcó Miró.
Sobre cómo se encuentra hoy día Panamá en materia ambiental, Miró destacó que hay muchos motivos para celebrar, sobre todo porque se ha tomado más conciencia sobre el tema.
No obstante, se debe influir más en los políticos y en los tomadores de decisiones, porque hay mucha gente que entiende lo que sucede en materia ambiental, pero los que deciden “no están tomando las decisiones correctas”.
Y se puede comenzar con las poblaciones para que pidan que exista una agenda ambiental y que ésta se cumpla y se le brinde un seguimiento. “El Día de la Tierra es un momento de reflexión, para pensar que la población está creciendo... teniendo más contaminación y la biodiversidad está en peligro”, dijo.
Además, Miró –en el video que acompaña esta información– explicó la importancia de la presentación del “Plan de conservación para los humedales de la bahía de Panamá”, el cual fue presentado la semana pasada y su autor es Karl W. Kaufmann.
En ese plan se recuerda que los “humedales de la bahía de Panamá y la contribución que hacen a nuestra calidad de vida se mantienen en armonía con el crecimiento y el desarrollo de la ciudad [Panamá] y sus alrededores”.
Una de las metas que se plantea en el plan es que para el año 2020 no haya pérdida de manglares en comparación con los datos que aparecen en el mapa de cobertura boscosa de la Autoridad Nacional del Ambiente de 2000.
