Los bancos de la plaza ya cuentan con las Guías de Integridad para el Sector Bancario de Panamá, que se suman como un complemento a las reglas y normas que ya regulan este sector en el país.
Estas guías de integridad fueron elaboradas por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) junto a la firma Miller & Chevalier Chartered (Miller & Chevalier), con el apoyo de la Superintendencia de Bancos de Panamá y la Asociación Bancaria de Panamá.
Se trata de un complemento anticorrupción a los esfuerzos en el plano de la integridad de la banca relacionados con obsequios, contrataciones de terceros, potenciales clientes y la relación de los bancos con el sector público que pueden traer riesgo, explicó Roberto de Michele, jefe de la división de capacidad institucional del Estado del sector de instituciones para el desarrollo del BID.
El experto del BID, que recientemente estuvo en Panamá, dijo que es una necesidad que todas las instituciones financieras cumplan y tengan esas normas de comportamiento y código de ética cuando se exige más claridad y transparencia en las acciones. Pero también en conocer al cliente, agregó, sea una persona natural o jurídica para identificar los posibles riesgos que puedan acarrear en el negocio y la reputación.

“En estas guías hay reglas de sentido común que están relacionadas con obsequios, temas de contratación de terceros o proveedores que pueden traer riesgos a la propia banca, también reglas respecto a potenciales clientes que pueden entrar a la banca y que pueden traer riesgos de integridad. También se trata de reglas en la relación entre la banca y el sector público”, dijo.
En 2007, el BID estableció el Fondo de Transparencia para ayudar a incrementar la capacidad institucional de los países miembros contra la corrupción, así como promover la transparencia y la integridad.
“Hay mucha evidencia que los países y el sector privado, cuando aplican este tipo de reglas generan mayor confianza en las calificadoras de riesgo y por lo tanto en las inversiones en el país. También promueve la atracción de inversión sostenible que ayuda a enfrentar los desafíos de desarrollo”.
Normas complementarias
Roberto de Michele recuerda que Panamá tiene normas y regulaciones contra el blanqueo de capitales muy acorde con los estándares internacionales, por las guías de integridad vienen a complementar el marco regulatorio para contar con mejor transparencia en la industria financiera.
Precisa que muchos bancos de la plaza ya cuentan con normas de integridad en sus sistemas corporativos lo que representa casi una autorregulación y lo que se busca con las nuevas guías es estandarizar esos procesos y que más bancos las adopten de forma voluntaria.
“Es la plaza bancaria más importante de América Latina y el Caribe con bancos grandes, medianos y pequeños que sirven a clientes nacionales e internacionales. Con estas guías construidas con la propia Superintendencia de Bancos y la Asociación Bancaria se busca que las reglas sean comunes a todo el sector”.
De Michele sostiene que la banca tiene que ocuparse de estos temas para evitar el blanqueo de capitales y el financiamiento al terrorismo, y también poner el foco en temas de sostenibilidad e integridad. “Se deben mandar señales a los mercados de que el sector bancario está aplicando normas que la inversión internacional consideran favorablemente”.
En las Guías de Integridad se ofrecen recomendaciones, por ejemplo, para establecer dentro de los bancos una declaración de prohibición de soborno. Y señala que las entidades deben hacer una declaración general que prohíba esta práctica a través que diga: “El Banco asume una posición de cero tolerancia al soborno y la corrupción y se compromete a actuar de forma profesional, justa e íntegra en todos sus negocios y relaciones. La meta del Banco es evitar actos que puedan tener un efecto adverso en la integridad y reputación del banco y sus empleados”.
