El informe Tendencias Mundiales del Empleo Juvenil 2022, de la Organización Internacional del Trabajo, alerta que para finales de este año habrán 73 millones de jóvenes desempleados en todo el mundo, lo que constituye una leve mejora con respecto al valor registrado en 2021 (75 millones), pero sigue siendo una cifra preocupante, puesto se trata de seis millones de jóvenes desempleados más que antes de la pandemia, en 2019.
El organismo indica que la proporción de jóvenes desempleados o que no siguen ningún programa educativo o de formación (jóvenes “nini”) en 2020, el último año para el que se dispone de datos a escala mundial, aumentó hasta alcanzar el 23.3%, lo que representa un incremento de 1.5 puntos porcentuales con respecto al año anterior, proporción no alcanzada al menos desde hace 15 años.
La situación de los jóvenes es peor en el caso de las mujeres que en el de los hombres, lo que pone de relieve una relación empleo-población mucho menor. Se prevé que para 2022 el 27.4% de las mujeres jóvenes de todo el mundo estén empleadas, frente al 40.3% de hombres jóvenes. La brecha de género, que ha dado pocas señales de reducirse a lo largo de los últimos dos decenios, es mayor en los países de ingresos medianos bajos, a saber, de 17.3 puntos porcentuales, y menor en los países de ingresos elevados, en los que se registran 2.3 puntos.
La OIT precisa que en los países de América Latina, el índice de desempleo juvenil sigue siendo muy elevado, y se prevé que alcance el 20.5% este año.
El desarrollo de medidas en las economías verdes, digital y asistencial puede impulsar a crear en el mundo 139 millones de nuevos empleos para personas de todas las edades, de los cuales 32 millones corresponderían a empleos para jóvenes.
Solo analizando las inversiones en temas de tecnologías digitales, como la banda ancha podría lograrse un aumento de 24 millones de empleos globales y 6.4 millones sería para jóvenes.

