La capilla ardiente de la exprimera dama de Estados Unidos Nancy Reagan quedó abierta este miércoles en la localidad californiana de Simi Valley, donde será sepultada junto a su esposo, el expresidente Ronald Reagan.
Ocho agentes de los Servicios Secretos, que protegieron a los Reagan, cargaron el féretro hasta una sala de la Biblioteca y Museo Presidencial Ronald Reagan, de acuerdo con la portavoz Melissa Giller.
El funeral privado tendrá lugar el viernes 11 de marzo y contará con la presencia de un millar de personas, entre ellas la primera dama, Michelle Obama, la exsecretaria de Estado Hillary Clinton, y el exmandatario George W. Bush y su esposa Laura.
También acudirán la actriz Anjelica Houston, el cantante Wayne Newton, Tina Sinatra y Melissa Rivers, hijas de Frank Sinatra y de la humorista Joan Rivers respectivamente, el republicano Newt Gingrich y los periodistas estadounidenses Katie Couric, Sam Donaldson y Chris Matthews.
Pasó a la historia por ser mucho más que la primera dama de Estados Unidos entre 1981 y 1989. Fue la sombra y la mejor consejera de su esposo durante los momentos cruciales de su mandato, lo que le valió numerosas críticas.
"Redefinió el papel de primera dama", reconoció el presidente Barack Obama tras su muerte.
Participó activamente en las campañas electorales de Reagan, dio su visto bueno a las personas que formaron el gabinete de gobierno, apoyó a su esposo en su estrategia para desmembrar a la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (URSS), abanderó la lucha contra las drogas y se enfrentó al Partido republicano de su esposo, respaldando las investigaciones con células madre.
Nancy Reagan también se convirtió en la voz de las familias afectadas por el Alzhéimer, la enfermedad que sufrió su marido durante una década hasta su muerte en 2004.





