El gobierno de Gran Bretaña fue acusado de haber escondido la existencia de un ensayo de misil nuclear fallido en 2016, ocurrido supuestamente unas semanas antes de un voto decisivo sobre la renovación del programa en el Parlamento.
La primera ministra, Theresa May, rechazó decir el domingo a la BBC si estaba al corriente de este incidente cuando instó a los diputados a aprobar, el pasado 19 de julio, la renovación de los cuatro submarinos nucleares Trident del país.
Citando anónimamente a un alto responsable de la Royal Navy, el diario Sunday Times informó que el ensayo de un misil nuclear Trident II D5 no armado había "presentado una grave falla" frente a las costas de Florida (Estados Unidos) en junio.
"La causa sigue siendo secreta (...) pero el misil se habría desviado de su trayectoria para desviarse hacia Estado Unidos tras su lanzamiento desde el HMS Vengeance, uno de los cuatro submarinos nucleares británicos", recogía el rotativo.
Al final, "Downing Street decidió ocultar" el caso, puesto que el gobierno "sabía hasta qué punto la información podría perjudicar la credibilidad de nuestra capacidad de disuasión nuclear si se hacía pública", añadió la misma fuente.
Entrevistada en el programa estrella sobre política de la BBC, Theresa May esquivó la pregunta de si estaba al tanto del incidente cuando sus diputados votaron a favor de renovar el programa Trident por un coste de, al menos, 47 mil millones de euros.
"Tengo confianza plena en nuestros misiles Trident", se limitó a declarar la primera ministra, que agregó que los ensayos habían tenido lugar "regularmente".
Un portavoz del ministerio de Defensa confirmó que "la Royal Navy condujo en junio un ensayo de rutina de lanzamiento de misil Trident no armado". El submarino "Vengeance y su tripulación fueron probados con éxito.
Tenemos absoluta confianza en nuestro programa de disuasión nuclear", señaló. El Reino Unido es uno de los tres países de la OTAN con armas nucleares, junto con Francia y Estados Unidos.
