Al-Jazeera denunció este lunes 7 de agosto la decisión de Israel de cerrar las oficinas de la televisora satelital catarí en Jerusalén al decir que la medida “no es democrática” y que tomará acciones legales.
La decisión de Israel sigue pasos similares adoptados por otros cuatro países árabes que se oponen a Catar como parte de una disputa que lleva meses por la política de Doha y su supuesto apoyo a extremistas.
El canal y sus sitios afiliados están bloqueados en Arabia Saudí, Emiratos Árabes Unidos, Egipto, Jordania y Bahréin. Desde hace mucho tiempo, Israel acusa a la televisora de ser tendenciosa contra el país y de incitar a la violencia.
El domingo, el ministro de Comunicaciones israelí, Ayoob Kara, anunció que planea revocar las acreditaciones de prensa para los periodistas de Al-Jazeera, lo que les impediría laborar en Israel.
Agregó que más adelante ordenará bloquear las trasmisiones de la televisora en el país. “Al-Jazeera denuncia esta decisión hecha por un Estado que asevera ser el ‘único Estado democrático en Oriente Medio”, dijo la red en un comunicado.
“Al-Jazeera seguirá de cerca los sucesos que puedan resultar de la decisión israelí y tomará las medidas legales que sean necesarias. Esas dictaduras dictan ahora a Israel qué hace con la prensa y las acreditaciones de prensa”, dijo en radio el destacado analista político de Al-Jazeera, Marwan Bishara, después de una cumbre de estados árabes suníes.
Kara dijo que pidió a las redes de cable y satélite bloquear las trasmisiones de Al-Jazeera y que promoverá leyes que les prohíban trasmitir, pero los especialistas han dicho que implementar esto sería improbable.
